TOMO 2. CAPÍTULO 92. Una verdad aterradora y una amenaza peor.
Liliana
Carolina LaRosa entra como una tormenta, abriendo la puerta de la enfermería de golpe. Su perfume, caro y penetrante, invade la habitación al instante, y su presencia me hace encogerme en la camilla. Lleva un abrigo elegante y botas que parecen costar más que toda mi vida. Es tan perfecta, tan fuera de lugar en este sitio lúgubre, que por un momento casi pienso que estoy alucinando.
Pero no. Está aquí, mirándome con la misma expresión de desprecio absoluto que el primer día que nos conocimos.
—Así que aquí estás —dice, con una sonrisa helada mientras da un par de pasos hacia mí. Su voz está cargada de veneno y de odio—. ¿Qué tal la vida en el infierno, Liliana?
No respondo. Mi corazón está acelerado, y mis manos, instintivamente, se posan sobre mi vientre, como si pudiera proteger a mis bebés de su presencia con solo eso. Y por supuesto que ese gesto no le pasa desapercibido.
—¿Nada que decir? Bueno, supongo que no importa. Vine aquí porque no podía dejar pasar tu última ocurrencia… ¿Exigirle a Logan una prueba de paternidad? ¡¿En serio, maldit@ arrastrada?! ¡¿A tanto te atreviste?! —Se ríe con sarcasmo y ese sonido desagradable rebota en las paredes—. ¿Qué te pasa, estúpida? ¿No fue suficiente con Ryker? ¿No tienes miedo de lo que pasará cuando se lleve a tus hijos?
Sus palabras me atraviesan como cuchillos. Mi garganta se cierra, pero algo en lo que dice me hace reaccionar. La miro, incrédula, mientras mi mente conecta las piezas y no puedo creerlo… pero sí puedo…
—¿Cómo sabes lo que me dijo Ryker? —pregunto con angustia y esa angustia del caos que empieza a revelarse como si una cortina se corriera—. ¡¿Cómo sabes!? Tú… ¡¿Tú tuviste algo que ver con esto?! ¡¿Tú ayudaste a ese malnacido a incriminarme!?
Ella sonríe, altiva, como si acabara de confirmar que soy idiota o algo así. Quizás no debería pavonearse, pero su ego es demasiado grande como para no soltarlo.
—Por favor, Liliana. ¿De verdad pensaste que podrías ganarme en este juego? ¿De verdad no lo sospechabas? —Se cruza de brazos y da un paso más cerca, inclinándose ligeramente hacia mí—. Yo hice lo que tenía que hacer para recuperar al hombre de mi vida. Así que apenas vi la oportunidad con Ryker… bueno, él aceptó convertirse en mi aliado, por así decirlo.
Mis ojos se abren de par en par. La incredulidad me golpea como una ráfaga helada, dejándome sin aire.
—Eres su cómplice… —susurro y ella sonríe antes de ponerse a aplaudir con el mayor sarcasmo.
—¡Al fin! Exactamente como lo dices... aunque no me gustó mucho eso de que tratara de matar a Logan pero… bueno, cuestiones menores de intereses en conflicto que logramos resolver. Y gracias a eso, ahora estoy donde siempre debí estar: al lado de Logan.
Las lágrimas empiezan a correr por mis mejillas. Intento hablar, pero las palabras se me ahogan en la garganta. No puedo creerlo. Todo este tiempo, Logan ha estado viviendo con alguien que está de la mano de Ryker, alguien que lo traicionaría en un segundo si fuera necesario.


VERIFYCAPTCHA_LABEL
Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: IMPERDONABLE