Entrar Via

IMPERDONABLE romance Capítulo 183

TOMO 3. CAPITULO 183. Directas indirectas

Liliana

Logan se acerca a mí con una expresión que no puedo descifrar del todo, pero sé que hay algo importante en su mente. Lo veo respirar profundo antes de hablar, como si necesitara reunir todo el valor que tiene.

—Lili —dice en un tono bajo, casi vacilante—, quiero pedirte disculpas. Sé que las palabras no alcanzan, pero… no voy a rendirme, te voy a demostrar con hechos todo lo que te tenga que demostrar, nunca voy a irme de nuevo pero… pero necesito pedirte perdón por abandonarte cuando más me necesitabas.

Sus palabras me toman por sorpresa. No porque no las esperara, sino porque siempre pensé que este momento sería diferente, más tenso, quizás más frío. Pero no es así. Su voz tiene un peso, una sinceridad que me desarma, y cuando lo miro a los ojos sé que de verdad el resto de su vida será enteramente para mí y para nuestros hijos.

—También estuviste cuando más te necesité Logan —respondo y mi voz suena suave, sin rastro de reproche; pero él niega con la cabeza, como si no pudiera aceptar lo que acabo de decirle.

—No es suficiente. Sé que lo que hice… lo que nos hice… y tienes razón, es imperdonable.

—Pues yo no quiero pensar en eso ahora, ni volver a pensar en eso nunca —lo interrumpo antes de que siga torturándose. Pongo una mano en su brazo y trato de transmitirle algo de esta calma repentina que estoy sintiendo—. Logan, solo quiero dejar todo atrás, ¿sí? Estoy demasiado cansada de pelear. Ahora, por fin, todo terminó, y nuestros hijos están a salvo gracias a ti.

—¿De verdad crees eso? —pregunta con un tono que parece dudarlo, pero yo asiento con firmeza.

—Quiero dejar el pasado enterrado, Logan; junto con nuestros enemigos… dondequiera que estén.

Por un instante él no dice nada. Su mirada se pierde en algún punto detrás de mí, como si procesara mis palabras con cuidado y por fin hace un gesto suave de afirmación.

—Bueno… hablando de eso, ahora que todo terminó ¿Vas a volver a Europa o te vas a quedar un tiempo? —pregunta después de un rato, y aunque intenta sonar casual, sé que hay algo más detrás de esa pregunta.

—¿Por qué lo preguntas? —Lo increpo.

—Para saber en qué país tendré que comprar casa —responde sin dudar y yo sonrío.

—No te preocupes, no tengo planes de irme en ningún momento cercano, y si lo hiciera, te prestaría mi casa —contesto y Logan respira un poco más tranquilo.

—Y ahora que ya no hay amenazas ¿me dejarías ponerle mi apellido a los bebés?

Despego los labios pero nada sale, la verdad es que no había pensado en eso todavía. Lo miro y veo en su rostro una mezcla de esperanza y nerviosismo que me hace sonreír.

—Sí… Claro que sí —le digo por fin, y veo cómo su expresión cambia por completo, como si acabara de quitarse un peso de encima—. Solo tenemos que organizarnos para todo a partir de ahora.

Él asiente, pero no parece del todo relajado. Hay algo en su postura, en cómo juega con las manos, que me hace saber que todavía tiene algo en mente.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: IMPERDONABLE