Entrar Via

IMPERDONABLE romance Capítulo 162

TOMO 3. CAPÍTULO 162. Una certeza

Logan

Ryker se marcha con pasos rígidos, como si se estuviera conteniendo para no volverse y armar un espectáculo. Sé que está furioso, pero también sé que está aterrado. Lo vi en sus ojos, en el modo en que sus manos temblaban a pesar de sus intentos por mantener esa fingida seguridad que muestra. Por un momento, siento una chispa de satisfacción, porque al fin, ese maldito tiene algo que temer.

Sin embargo, cuando giro hacia Liliana, toda esa satisfacción desaparece de golpe. Ella no se ve victoriosa ni tranquila, como debería estar después de haber enfrentado a ese tipo. Está pálida, con la mirada perdida y el cuerpo tenso. Una capa de sudor le cubre la frente, y por un instante pienso que podría desmayarse.

La llamo, la sacudo, Dios sabe que intento hacerla reaccionar, pero nada funciona hasta que le hablo en voz baja.

—Lili… —digo acercándome a ella con cuidado, como si fuera de cristal.

No me responde. Su respiración es superficial y rápida, y sus manos están temblando. Intento tomarla por los hombros para estabilizarla, pero me esquiva, como si no pudiera soportar ser tocada.

—Fresita, mírame. —Mi voz suena más firme esta vez, casi autoritaria, pero sigo hablándole con cuidado.

Finalmente sus ojos se encuentran con los míos y lo que veo ahí me golpea como un puño en el estómago. No es solo miedo, es algo más profundo, más visceral. No está teniendo un ataque de pánico, más bien parece como un ataque de alivio o algo así.

—Todo está bien, todo está bien —le digo, pero sé que mis palabras no significan mucho en este momento.

Ella intenta decir algo, pero su voz se quiebra antes de que pueda formar una frase completa. Veo cómo se lleva las manos al pecho, como si intentara calmarse o contener algo que amenaza con salir.

—Lili, escúchame. —Esta vez no le doy opción. La acerco a mí y la envuelvo con mis brazos, sosteniéndola como si pudiera protegerla del mundo entero. Siento su cuerpo temblar contra el mío, y mi corazón se hunde—. No voy a dejar que Ryker te toque. ¿Me escuchas? No voy a dejar que te haga nada. Ni a ti ni a los niños, cálmate.

—No… —murmura con voz temblorosa. Niega con la cabeza y, por un momento, creo que va a apartarse de mí, pero no lo hace. Se queda ahí, apoyada contra mi pecho, y cuando finalmente habla sus palabras me toman completamente por sorpresa—: No es eso lo que me… lo que estoy pensando… no es…

La miro, confundido.

—¿Entonces qué?

Ella levanta la vista hacia mí, y su rostro se contrae en una mezcla de emociones que no puedo descifrar del todo.

—Sí son tus hijos, Logan. —Su voz es un susurro, pero cada palabra se siente como una bomba estallando entre nosotros—. Si no lo fueran, Ryker habría usado eso contra mí. Pero ni siquiera te rebatió cuando le mencionaste la prueba de paternidad. Sí son tus hijos.

Mi corazón se detiene un segundo, pero luego sonrío. Es una sonrisa pequeña, casi imperceptible, pero no puedo evitarla. La acerco más a mí, envolviéndola en un abrazo que no parece suficiente para expresar lo que siento y la beso. ¡Al demonio con pedir permiso! No podría seguir respirando ahora si no la besara, y ella suspira contra mis labios, sin pelear.

Verify captcha to read the content.VERIFYCAPTCHA_LABEL

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: IMPERDONABLE