TOMO 3. CAPÍTULO 158. Una compañía leal
Liliana
Me quedo quieta en la cama, con la mirada fija en el techo, mientras el sabor de sus besos sigue prendido de mi boca. Logan me dejó con un torbellino de emociones que no puedo controlar. Me juré a mí misma que nunca volvería a dejarlo entrar, que lucharía contra lo que siento por él con todas mis fuerzas... Y lo voy a hacer; pero luchar no significa que haya dejado de sentirlo.
Es frustrante. No es justo que alguien pueda despertar tanto en mí, sobre todo después de todo lo que hemos pasado. Pero aquí estoy, con el corazón acelerado y la cabeza dando vueltas, incapaz de dormir.
Cuando amanece, ya estoy despierta mucho antes de que Beri pase a buscarme para desayunar. Me preparo rápido, paso todo el tiempo que puedo con mis bebés y luego me dirijo al despacho. Arthur me espera allí con una carpeta en las manos y una mirada de concentración que no presagia nada bueno.
—Logan se fue desde que amaneció —me dice sin rodeos mientras me siento frente a él.
Su tono no tiene ninguna intención oculta, pero esas palabras me atraviesan de una forma que no puedo explicar.
—Tiene una vida que resolver —respondo haciendo un esfuerzo por no mostrar nada—. Y si de día no puede ver quién quiere dispararle entonces el pobre hombre está sentenciado.
Arthur me pone los ojos en blanco y para no caer en su categoría de hermana pequeña regañada, me apresuro a cambiar de tema.
—Todavía nos quedan enemigos —respondo, llevándolo directamente al punto más escabroso de nuestro siguiente plan, así que Arthur asiente y me pasa la carpeta que trae en las manos.
—Ya lo sé, por esto estoy aquí. En dos días Ryker regresa de su “misión” de solidaridad y toda esa basura. Y en tres días será la gala en la que le darán un reconocimiento por sus supuestos actos altruistas —me comenta con molestia.
Escucho cada palabra mientras repaso mentalmente los últimos movimientos de Ryker. Es un hombre precavido, metódico, no será fácil tenderle una trampa.
—Veremos si se presenta con todo lo que está pasando —murmuro pero Arthur replica con un argumento muy razonable:
—Si ha estado en África las últimas semanas, es muy probable que no se haya enterado del escándalo del comisionado. Llegará con desfase horario y menos de catorce horas para asistir a la gala así que… no creo que se ponga al tanto demasiado rápido de tu resurrección.
—Eso es mucho mejor para nosotros —concluyo, dejando la carpeta sobre la mesa—. ¿Sabes dónde va a ser la gala?
—Estamos investigando el lugar. Te enviaré todos los detalles en cuanto los tenga.
—Hazlo. —Le doy una sonrisa rápida, pero mi mente ya está trabajando en el plan—. ¡Ah, y asegúrate de llamar al Gobernador para que nos consiga una invitación especial, por supuesto!
Las siguientes cuarenta y ocho horas se sienten como un borrón. Todo se enfoca en prepararme para ese evento. Beri y el resto del equipo organizan los detalles logísticos mientras Arthur sigue buscando información útil sobre Ryker, pero yo sé que de momento el infeliz tiene sus espaldas bien cubiertas.
Por mi parte, trato de mantenerme concentrada, pero no puedo evitar que la imagen de Logan aparezca en mi cabeza una y otra vez.
Es irritante y me digo que no tengo tiempo para estas distracciones; pero faltando solo un par de horas para la gala, Beri entra a mi habitación con una expresión que conozco bien.


VERIFYCAPTCHA_LABEL
Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: IMPERDONABLE