TOMO 3. CAPÍTULO 178. Una parte de nosotros mismos
Logan
Solo bastan las primeras palabras para reconocer su voz. Esa voz que escuché durante años en cenas familiares, en reuniones, en momentos importantes de mi vida. Pero ahora suena diferente, llena de veneno, llena de resentimiento. Es mi propio primo, Anthony.
Me quedo inmóvil en la penumbra, escuchando la conversación entre él y Liliana, sintiendo cómo cada palabra que dice me atraviesa como un cuchillo. Nunca lo vi de esa forma, nunca imaginé que detrás de su sonrisa y su lealtad aparente había tanto odio. Es como ver a alguien que creías conocer quitarse una máscara, y debajo no hay nada reconocible.
Sin embargo, la tristeza que siento no me nubla. Cuando Anthony da un paso hacia Liliana, salgo de las sombras con la pistola en la mano, apuntándole directamente.
—Muévete un paso más hacia ella, y será el último que des en tu vida.
Mi voz suena firme, pero por dentro estoy quebrado. Anthony se detiene en seco, y sus ojos se abren de par en par al verme. Es como si no pudiera creer que estoy aquí, de pie frente a él.
—Logan… esto no es lo que parece. —Intenta retroceder, pero no dejo que termine.
Liliana se levanta de la silla y camina hacia mí; y en cuanto la tengo cerca la coloco detrás de mi cuerpo, porque sé que eso es bastante para protegerla.
—¿No es lo que parece? —repito con una amrgura que no puedo contener—. Lo he escuchado todo, Anthony.
Él sacude la cabeza, desesperado.
—¡Es Liliana…! Ella armó todo esto para inculparme, Logan. ¡No te dejes engañar por ella!
Lo miro con una mezcla de incredulidad y rabia.
—Tienes razón, Anthony. Esto es culpa de Liliana. —Mi voz es sarcástica mientras hablo—. Y también mía, por confiar en ti.
Él abre la boca para responder, pero levanto un poco más la pistola, obligándolo a quedarse callado.
—No puedo creer que hayas hecho todo esto. —Mis palabras salen llenas de dolor, y su rostro se endurece—. Aliarte con un médico que trafica órganos y asesina gente. Mandar a inseminar a Liliana… ¿eso fue idea del médico o se te ocurrió a ti? Sacar el anillo de mi madre de mi caja fuerte… ¡Maldición! Tengo que ser el tipo más estúpido del mundo, o tú eres el mejor actor.
Podría enumerar un millón de pequeños actos en los que fui totalmente engañado por él, probablemente desde que era un niño. Pero ya no le creo nada, y cuando se da cuenta de eso Anthony cambia de estrategia. Su tono pasa de ser suplicante a ser arrogante y se encoge de hombros con una mueca ridícula.
—¿Y qué vas a hacer, Logan? ¿Mandarme a la cárcel? —me escupe con desprecio—. Ya no soy un pobre diablo, ¿sabes? Tengo suficiente dinero para pagar un buen abogado. Saldré libre antes de lo que crees. Ya vez que en este mundo todo depende de usar la narrativa correcta.
Sus palabras me hacen apretar los dientes.

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