Muchas personas, al ver a una mujer de su misma edad —especialmente si es atractiva— alcanzando el éxito, reaccionan con desprecio en lugar de admiración.
A Elena no le importaban las habladurías y entró al salón con paso firme.
Encontró su asiento y, tras sentarse, sacó su teléfono para darle un último repaso a su discurso académico.
Poco después, una joven se sentó a su lado.
Llevaba un elegante traje negro de dos piezas, el cabello corto perfectamente peinado y unos rasgos muy delicados.
Le dedicó una sonrisa a Elena a modo de saludo.
—Hola, me llamo Sandra Marcano. Vengo en representación de mi novio, que es el verdadero dueño de este asiento. Él solía ser profesor en la Universidad de Ciudad del Norte, pero ahora dirige su propio equipo. Yo soy su asistente y, como está muy ocupado, vengo en su lugar a muchos de estos eventos. ¿Tú también vienes representando a tu novio?
Elena se quedó sorprendida por un momento y respondió con cortesía:
—No, fui invitada por los organizadores.
Sandra se mostró asombrada, pero luego sonrió con complicidad. Se acercó a Elena y murmuró:
—No es fácil sobrevivir en el círculo académico de Ciudad del Norte. Para estar sentada aquí, tu novio debe tener muchísimos contactos. ¿Qué te parece si un día presento a mi novio y organizamos una cena con el tuyo para conocernos?
Sandra dio por hecho que el novio de Elena debía ser, al igual que el suyo, un hombre mayor y exitoso.
Si resultaba que el novio de Elena era más adinerado que el suyo, no dudaría en dejar a su pareja para ir tras él.
Al fin y al cabo, a esos hombres poderosos nunca les molestaba tener más de una mujer hermosa a su alrededor.
Elena la rechazó amablemente:
—No será posible, él está muy ocupado.
Sandra pensó que Elena simplemente no tenía el peso suficiente para tomar decisiones por su hombre, y la miró con lástima.
Parecía que, aunque su novio era generoso con ella, no era alguien fácil de manejar.
El seminario comenzó oficialmente y Elena escuchaba con suma atención las ponencias de los veteranos de la industria.
¡El novio de Elena estaba quemando billetes para hacerla famosa en la industria!
Sandra no pudo evitar sentir envidia.
Era la primera vez que Elena se presentaba en el exigente círculo de desarrollo farmacéutico de Ciudad del Norte, y nada menos que para dar una ponencia.
Quienes no la conocían no pudieron evitar juzgarla en silencio.
Unos especulaban sobre qué inversor la había metido a la fuerza en el evento, mientras que otros, al ver su belleza, asumían que era el capricho de algún hombre rico.
Salvo por un par de expertos de alto nivel que ya la conocían, la mayoría la miraba con prejuicios.
Sin embargo, Elena se mantuvo firme y segura en el escenario, inquebrantable ante el mar de miradas cuestionadoras.
Su dicción era perfecta, su lógica impecable, su expresión demostraba una profunda concentración y emanaba un aura de rigor académico innegable.
En cuestión de minutos, todos olvidaron su belleza y su juventud para quedar atrapados por el contenido de su discurso académico.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Rechazada por estéril, ahora esposa del magnate más rico
Me gustó mucho esta novela, bastantes enemigas tuvo la protagonista, pero me gustó como terminó; me hubiera gustado saber más de como se casó Sofia y en qué terminó Diana. Pero le doy 9 de 10....
Es una novela que vives en cada fibra, te sientes que formas parte de ella ya que las emociones están al mil, me encanta mucho....