Los guardaespaldas salieron tras ella de inmediato.
Corría con todas sus fuerzas, pero el pecho le ardía, ahogándola en un dolor sofocante. Por un segundo, sintió que la agonía le iba a arrancar la conciencia.
De pronto, los faros deslumbrantes de un auto la iluminaron de frente.
El pánico la invadió; estaba segura de que era la gente de su madre que venía a arrastrarla de vuelta. En su desesperación, tropezó y cayó al asfalto.
El auto frenó a escasos centímetros de ella.
Una figura alta e imponente bajó del vehículo. Caminó hasta ella, se arrodilló y la miró con una suavidad inesperada.
Era Máximo.
Él le tendió la mano.
—Sofía, ven. Te llevo a casa.
Sofía se tragó las lágrimas y negó frenéticamente con la cabeza.
—¡No quiero regresar! ¡No me voy a casar con Ezequiel Valiente!
Al verla tan aterrorizada, tan pequeña e indefensa, Máximo sintió una punzada de dolor en el pecho que lo tomó por sorpresa.
—No a la fiesta —aclaró con voz profunda—. A mi casa. ¿Vienes?
Sofía asintió y dejó su mano temblorosa sobre la de él.
Máximo la levantó en brazos y la subió al auto.
Cada vez que Máximo volvía a Ciudad del Norte, se quedaba en una de sus propiedades privadas, lejos de la mansión de la familia Zaldívar.
Esa casa la ocupaba menos de un mes al año. Sin embargo, había personal de limpieza que mantenía todo impecable, así que no le faltaba nada.
Al ver que su jefe llegaba cargando a una jovencita en medio de la noche, el ama de llaves no pudo ocultar su asombro, pero tuvo la decencia de no hacer ni una sola pregunta.
Máximo notó que el elegante vestido de Sofía estaba manchado de tierra.
—Búscale algo limpio para que se cambie —le ordenó al ama de llaves.
La mujer lo miró, apenada.
—Señor, no tenemos ropa de mujer en la casa.
Máximo lo pensó un segundo y se giró hacia Sofía.
—Tengo un conjunto de ropa para dormir que nunca he usado. ¿Te molesta si te presto eso?
—No me molesta —susurró ella, negando con la cabeza.
Máximo volvió a dirigirse al ama de llaves.
—¿Sabes preparar una buena cena de cumpleaños? Una pasta casera especial.
La mujer asintió de inmediato.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Rechazada por estéril, ahora esposa del magnate más rico
Me gustó mucho esta novela, bastantes enemigas tuvo la protagonista, pero me gustó como terminó; me hubiera gustado saber más de como se casó Sofia y en qué terminó Diana. Pero le doy 9 de 10....
Es una novela que vives en cada fibra, te sientes que formas parte de ella ya que las emociones están al mil, me encanta mucho....