A pesar de la frialdad en la voz de Elena, Ezequiel Valiente no perdió la sonrisa.
Sabía perfectamente cuánto desprecio sentía ella por su familia.
Girándose hacia la señora Vargas, adoptó una expresión suplicante.
—Señora Paloma, mi padre anhela con todo su corazón poder asistir a la boda de mi hermana. No pedimos mucho, de verdad. Asígnenos una mesa en el rincón más alejado si lo desean. Solo queremos verla vestida de novia, aunque sea de lejos.
Su tono era el de un mártir, humilde y resignado.
El corazón de la señora Paloma flaqueó al instante.
Siempre había pensado que Elena era una mujer demasiado dura y rencorosa.
¿Qué problema familiar no se podía solucionar hablando?
Ezequiel había tenido la cortesía de presentarse en persona, tragándose su orgullo. ¿Cómo podía Elena ser tan cruel como para echarlo?
Le dedicó a Ezequiel una sonrisa compasiva.
—No te preocupes, muchacho. Ahorita mismo busco una invitación para ustedes. Y ni hablar de arrinconarlos, les daremos un buen lugar. Somos familia, y muy pronto estaremos aún más unidos. No dejaré que pasen un mal rato.
Ezequiel entendió de inmediato el mensaje oculto. Esa mención a estar "aún más unidos" se refería, sin duda, a su futuro compromiso con Sofía Vargas.
Una sonrisa de triunfo se asomó en sus labios.
—Muchísimas gracias, señora Paloma.
—Faltaba más, para eso está la familia.
Elena observaba la escena en silencio. La amabilidad excesiva de la señora Paloma hacia Ezequiel le helaba la sangre.
Era cierto que la madre de Alejandro había organizado la boda de principio a fin.
Elena no pensaba pelear por el control de la lista de invitados.
Sin embargo, la señora Paloma sabía perfectamente que la familia Alvarado estaría presente. Sabía del odio a muerte entre los Valiente y los Alvarado.
Si Hugo Valiente aparecía pavoneándose con Viviana Campos en la ceremonia, sería un insulto directo y público para ella y para Bianca Alvarado.
Alejandro notó la tensión en el cuerpo de su esposa.
Le apretó la mano suavemente para calmarla y luego se dirigió a su madre con voz firme.
—Mamá, la lista de invitados se cerró hace semanas. No vamos a hacer cambios de última hora. Estoy seguro de que el señor Valiente es un hombre razonable y lo entenderá.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Rechazada por estéril, ahora esposa del magnate más rico
Me gustó mucho esta novela, bastantes enemigas tuvo la protagonista, pero me gustó como terminó; me hubiera gustado saber más de como se casó Sofia y en qué terminó Diana. Pero le doy 9 de 10....
Es una novela que vives en cada fibra, te sientes que formas parte de ella ya que las emociones están al mil, me encanta mucho....