Entrar Via

La Patrona y sus Trillizos: El exesposo rogón romance Capítulo 799

Erika, por su parte, se sentía completamente acorralada, incapaz de articular una sola palabra en su defensa.

La familia no había dicho nada directamente contra ella, pero con el discurso compasivo de Yolanda, Erika había quedado pintada ante todos como la villana absoluta que mandó a la anciana al hospital.

Sentía una presión asfixiante en el pecho, como si una roca enorme le aplastara los pulmones, impidiéndole respirar con normalidad.

Jamás imaginó que su buena voluntad desencadenaría semejante catástrofe.

Esa estatuilla del Sabio de la Longevidad... ella misma la había escogido con todo el cuidado del mundo, esperando darle a la abuela una sorpresa agradable. Y en cambio, se había convertido en el detonante de esta tragedia.

Observó a Yolanda y sus lágrimas de cocodrilo. Su intuición femenina se encendió como una alarma: era imposible que esa mujer tuviera intenciones tan nobles, por mucho que se hubiera disculpado con Alma anteriormente o la hubiera ayudado a regatear.

¡La abuela era quien más consentía a Yolanda! Verla al borde de la muerte debería haber despertado un odio visceral en ella. La lógica dictaba que Yolanda la culpara a gritos, ¡no que se pusiera de su lado para defender a una intrusa!

Erika no pudo evitar recordar las dobles caras de Lorena Jiménez. La actitud de Yolanda era exactamente igual. Un escalofrío de pura inquietud le recorrió la espalda.

Pero en ese momento, Erika no tenía cómo defenderse. El hecho irrefutable era que la abuela colapsó tras ver la estatuilla rota, y la misteriosa llamada solo hacía que todo fuera más turbio y confuso.

Sus ojos reflejaban el caos y la angustia que sentía por dentro. No sabía cómo mirar a la cara a su familia biológica. La mirada severa de Benjamín la hacía sentir como una pecadora que había cometido un crimen imperdonable.

Quería gritar, quería explicarles que ella jamás haría algo así a propósito, pero sabía que sus palabras sonarían vacías. Las pruebas estaban en su contra.

*Si tan solo no hubiera comprado ese maldito jade... ¿Estaríamos aquí ahora mismo?*

Valerio, que seguía de pie junto a ella, observaba todo este teatro en absoluto silencio, analizando cada detalle.

Cuando las enfermeras alejaron la camilla por el pasillo, él tomó suavemente el brazo helado de Erika.

—No te tortures. Ya le mandé un mensaje a Diego. Te aseguro que no tardará en conseguir las grabaciones de seguridad.

Erika asintió mecánicamente. Con los pies pesados como plomo, caminó hacia el área de terapia intensiva.

Capítulo 799 1

Capítulo 799 2

Verify captcha to read the content.VERIFYCAPTCHA_LABEL

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Patrona y sus Trillizos: El exesposo rogón