Entrar Via

IMPERDONABLE romance Capítulo 61

TOMO 2. CAPÍTULO 61. Mi esposa

Liliana.

La tensión en el ambiente es tan densa que parece que puedo cortarla con un cuchillo. Apenas Vincent baja del auto, lo intercepto antes de que pueda dirigirse a Logan. No necesitamos más problemas.

—Vincent, ven conmigo, por favor. —No espero a que me responda, simplemente tomo su brazo y lo llevo directo a la cocina.

Él no se resiste, pero puedo sentir cómo su mirada me quema la espalda. En cuanto cerramos la puerta, suelta un suspiro cargado de impaciencia.

—¿Qué quieres, Liliana? —pregunta, cruzando los brazos y mirándome con una mezcla de irritación y desinterés—. ¿Esta fue idea tuya, de Logan o de…?

Respiro hondo antes de hablar. No tengo intención de pelear con él, pero tampoco pienso quedarme callada.

—Quiero pedirte disculpas por lo que pasó con Logan —le digo y me mira en silencio—. No tengo hermanos para imaginar cómo es estar peleado con alguien como perro y gato todo el tiempo, y sé que las cosas entre ustedes son complicadas, pero él ha pasado por mucho últimamente. Lo que pasó con las pastillas fue algo del hospital, él solo estaba… asustado, supongo, aunque los dos sabemos que no lo reconocerá jamás. Solo te pido que no le hagas la vida más difícil de lo que ya es.

Vincent levanta una ceja, claramente sorprendido por mis palabras, pero su expresión no se suaviza.

—No confío en ti, Liliana. —Lo dice sin rodeos, directo al punto, como si quisiera ver mi reacción.

Y no me sorprende, pero aun así, sus palabras me duelen un poco.

—Lo entiendo, pero no estoy aquí para convencerte de que confíes en mí, Vincent. Estoy aquí porque quiero a tu hermano, solo quiero que se recupere y sé que tener a toda su familia a su lado ayudaría con eso —replicó y él suelta una risa seca, sin pizca de humor.

—Pues felicidades. Me alegro de que después de todos los gritos, escenas y desconfianzas por fin sean dos tortolitos. Y la verdad es que me da igual, porque yo no soy de los que se meten en las vidas de los demás. Logan puede hacer lo que quiera con la suya.

Su tono es frío, casi cortante, pero al menos no parece dispuesto a crear más conflictos. Asiento lentamente, aceptando su respuesta, y luego salimos de la cocina para reunirnos con el resto de la familia.

En cuanto volvemos a la entrada la tensión está al nivel de un ataque con misiles. Logan está frente a Gemma, con la mandíbula apretada y los ojos llenos de furia contenida. Ella, por su parte, lo mira con esa actitud altanera que parece ser su sello personal, sin embargo se nota que hubiera preferido que su hermano no la emplazara de esa manera.

—¡Diles que cuando me desperté estuve casi secuestrado en mi propia cama porque tú ella creían que podían hacer conmigo lo que les diera la gana solo porque estaba recién operado!

La voz de Logan es un rugido contenido y todas las miradas recaen en Gemma, que se pone roja de la rabia.

—¿Es cierto? —pregunta Vincent rompiendo el silencio. Su tono es duro, demandante, y sus ojos se clavan en Gemma como si quisiera leerle el alma.

Ella me mira con odio puro, y sus ojos brillan con una furia que me hiela la sangre.

—¿Y qué si lo es? —escupe finalmente—. ¡Una muerta de hambre como ella no tiene nada que hacer en una familia como la nuestra! ¡Esa es la premisa de esta familia! ¡¿No es así?! ¡Mantener la clase, mantener el estatus! ¿¡Y resulta que ahora mi hermano mayor tiene permiso para rebajar la raza con esta campesina!?

Verify captcha to read the content.VERIFYCAPTCHA_LABEL

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: IMPERDONABLE