Entrar Via

IMPERDONABLE romance Capítulo 149

TOMO 3. CAPÍTULO 149. Nada

Liliana

Me esposan y me meten en la patrulla como si fuera una criminal de alta peligrosidad.

Y desde ahí veo que los agentes de migración no pierden tiempo; se mueven rápido, llevándose a los trabajadores de mi hacienda uno tras otro. Miro por la ventana del vehículo y veo sus caras. Algunos están asustados, otros confundidos, pero nadie se atreve decir ni una palabra.

Todo esto es un espectáculo montado cuidadosamente, al punto de que incluso han traído autobuses y están separando a las familias para que no puedan hablarse. No se puede decir que el comisionado sea un idiota, pero por desgracia para él, fue demasiado predecible y estaba demasiado desesperado.

Aun así no puedo evitar sentir un nudo en el pecho al ver cómo arrastran a gente inocente solo para hundirme.

Arthur se mueve entre el caos con esa calma que lo caracteriza, pero sus ojos lo delatan. Está preocupado, más de lo que quiere admitir. Finalmente, logra acercarse a la ventana de la patrulla. Uno de los agentes lo deja hacerlo, supongo que porque sabe que no va a intentar nada imprudente.

—Se están llevando a todos, señora —dice en voz baja, como si no quisiera que nadie más lo escuchara.

Tiene su teléfono en la mano y me muestra la pantalla. Ahí está el comisionado, hablando con esa sonrisa cínica que lo hace ver aún más despreciable, aunque el mundo crea que es un héroe el infeliz.

—Tráfico humano, explotación, esclavitud… —leo sus labios mientras el video avanza. Mi sangre hierve, pero no dejo que se me note. Miro a Arthur con expresión neutra, como si esto no fuera más que una molestia pasajera.

—Los cargos son serios, Liliana —dice Arthur, sin poder disimular su tensión—. Sabes que puedo sacarte de esto, pero con semejante escándalo, esto va a golpear la empresa.

—Lo sé.

Por un segundo me mira confundido.

—¿Lo sabes? Quiero decir… —Se interrumpe y me mira con un poco de frustración, porque hasta ahora le he contado todos mis planes, pero no este porque no había seguridad de que el comisionado mordiera el anzuelo—. Voy a reunir a los abogados.

—No —lo corto con firmeza y él parpadea, asustado.

—¿Cómo que no, Liliana…?

—No muevas ni un dedo, Arthur. Ni uno solo hasta que yo te lo diga.

—Pero es que esto podría ser… podría ser un desastre…

—No me importa. Solo hazme ese favor, ¿sí? Protege a mis hijos. Eso es lo único que importa ahora.

Arthur duda por un momento, pero asiente, aunque entiendo que se vea en el compromiso de advertirme.

—Sabes que haré lo que quieras, pero tienes que ser consciente de lo que va a pasar. La empresa se verá afectada por esto. En veinticuatro horas las acciones empezarán a caer en picada —insiste, como si necesitara que entienda la gravedad de la situación.

—Y eso tampoco es malo —respondo.

TOMO 3. CAPÍTULO 149. Nada 1

TOMO 3. CAPÍTULO 149. Nada 2

TOMO 3. CAPÍTULO 149. Nada 3

Verify captcha to read the content.VERIFYCAPTCHA_LABEL

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: IMPERDONABLE