Esa noche, al llegar a casa, Aurora comenzó a jugar a la escuelita. Imitando a sus maestras, le dio indicaciones a Elena.
Elena se sentó obediente, siguiéndole la corriente, mientras Aurora balbuceaba cosas ininteligibles que mezclaba con su propio idioma infantil.
Al ver a su hija tan metida en su papel, Elena sintió que el corazón se le derretía y no pudo resistirse a abrazarla y llenarla de besos.
—No se puede besar a la maestra, niña —dijo Aurora con tono muy serio.
Antes, Elena no entendía por qué a la gente le gustaba tanto presumir a sus hijos en Instagram.
Pero ahora que era mamá, no podía evitar compartir los momentos adorables de su pequeña.
Subió un par de fotos de Aurora con su mochilita y otra de ella en su papel de maestra.
En cuestión de minutos, la publicación se llenó de «Me gusta».
Bianca comentó: ¡Qué inteligente es mi niña! Su abuela la adora.
Dante no se quedó atrás: ¡Una maravilla! Su abuelo está orgullosísimo.
Hugo, mientras revisaba su celular esa noche, se topó con la publicación. Llevaba mucho tiempo sin ver a la pequeña.
Al ver las fotos, sintió un vacío en el pecho.
Una lástima que Elena se negara a llevar a Aurora a la familia Valiente.
Viviana salió de la ducha y se acercó a Hugo para masajearle los hombros.
Al notar cómo miraba las fotos con una ternura infinita, una idea se formó en su cabeza.
Al día siguiente, durante el almuerzo con su hijo Ezequiel, le sacó el tema del matrimonio.
—Sabía que entrarías en razón. Ya le eché el ojo a la candidata perfecta. Es una joven de muy buena familia, hermosa y elegante.
—¿Quién es? Habla de una vez, no me dejes con la intriga —la apuró él, ya fastidiado.
Sentía que aún tenía años para disfrutar de su libertad, y la idea de estar atado a una familia lo asfixiaba.
—Se trata de Sofía Vargas. Supongo que la conoces. Es la hermana de Alejandro. En toda Ciudad del Norte no hay una mujer con mejor estatus que ella. Ya averigüé en qué escuela de arte estudia en el extranjero. Si vuelas a verla una vez al mes, le prestas atención y le dices cosas bonitas, seguro cae rendida.
Ezequiel la miró como si hubiera perdido la razón.
Por mucho ego que tuviera, sabía que la señorita Sofía no estaba a su alcance.
—Mamá, es la princesa de la familia Vargas. ¿En serio crees que puedo ir y conquistarla así como así? Deja de decir tonterías.
—¿Por qué no? Eres un hombre atractivo y exitoso, y los Valiente no somos cualquier cosa. ¿Acaso no estás a su nivel? Mira a Elena, era una mujer con pasado que estuvo años con otro hombre, y aun así Alejandro se casó con ella. Eso demuestra que la familia Vargas tampoco es tan exigente con sus parejas.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Rechazada por estéril, ahora esposa del magnate más rico
Me gustó mucho esta novela, bastantes enemigas tuvo la protagonista, pero me gustó como terminó; me hubiera gustado saber más de como se casó Sofia y en qué terminó Diana. Pero le doy 9 de 10....
Es una novela que vives en cada fibra, te sientes que formas parte de ella ya que las emociones están al mil, me encanta mucho....