Una vez que Aida le explicó el significado, Aurora comenzó a aprovechar cada momento libre para tomar el teléfono de su mamá o de su papá, sacarles fotos juntos y subirlas a las redes.
Como Aurora ya tenía la costumbre de jugar a tomar fotos con los celulares, ni Alejandro ni Elena le prestaron mucha atención.
Hasta que, un día, Diana Carmona le comentó a Elena.
—Tus últimas fotos con Alejandro están hermosas. Se ven súper tiernos, ¡sube más, me encanta verlos!
Elena se quedó extrañada. Entró a su cuenta desde su teléfono y descubrió que Aurora había publicado muchísimas fotos de ella y Alejandro en su día a día.
Al verlas, no supo si reír o llorar.
De inmediato publicó una pequeña nota:
—Nuestra hija estuvo jugando con el teléfono. Una disculpa por saturar su inicio, borraré todas las fotos en un momento.
Tras publicar el mensaje, sin molestarse en leer los comentarios, eliminó todo el álbum.
Esa misma noche, le contó a Alejandro lo sucedido.
Ambos acordaron que era momento de tener una charla seria con Aurora.
La niña se rascó la cabecita y pidió disculpas, siendo muy obediente.
Elena no quería herir los sentimientos de su hija, así que le explicó con voz suave.
—Cuando seas más grande podrás tener tus propias redes sociales. Ahorita todavía estás muy chiquita y es difícil saber qué información de internet es segura y cuál no.
—Sí, mami, lo entiendo —asintió Aurora.
*
Cuando Viviana Campos despertó de su siesta, la empleada le avisó que una mujer llamada Valentina Pérez la estaba buscando.
Al recordar todo lo que había pasado, Viviana sintió que se le revolvía el estómago.
Salió a la sala y vio a Valentina, su antigua amiga a la que no veía desde hacía años. Estaba tan demacrada que parecía otra persona, lo cual endureció la expresión de Viviana.
—¿A qué viniste?
Valentina había terminado en la cárcel después de que Elena la demandara por intento de lesiones.
Al salir, su esposo le había pedido el divorcio y su hijo no quería saber nada de ella.
Había sobrevivido con sus ahorros, pero el dinero se le había esfumado de las manos.
Intentó buscar a su hija, Adriana, y fue entonces cuando descubrió que la habían internado en un pabellón psiquiátrico.
En los últimos días, había visto las fotos de Elena circulando por internet.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Rechazada por estéril, ahora esposa del magnate más rico
Me gustó mucho esta novela, bastantes enemigas tuvo la protagonista, pero me gustó como terminó; me hubiera gustado saber más de como se casó Sofia y en qué terminó Diana. Pero le doy 9 de 10....
Es una novela que vives en cada fibra, te sientes que formas parte de ella ya que las emociones están al mil, me encanta mucho....