El sábado, Elena y Alejandro llevaron a las niñas a comprar juguetes.
Aunque la casa ya parecía una juguetería, para los niños siempre había magia en conseguir algo nuevo.
Poder visitar la tienda cada semana era uno de los momentos más esperados por Aurora y Amira.
Sin embargo, esta vez, ninguna de las dos parecía interesada en las estanterías de muñecas.
—Mamá, queremos comprar otra cosa —dijo Aurora.
—Sí, mamá, otra cosa —la secundó Amira.
—¿Ah, sí? ¿Y qué quieren comprar? —preguntó Elena con curiosidad.
—Cositas ricas y juguetitos para Caramelo y Galletita.
Elena sonrió con ternura.
—Me parece una excelente idea.
Desde que la gatita y el perrito llegaron a la casa, las niñas los trataban como si fueran sus propios bebés.
Fueron a la sección de mascotas y eligieron con mucho cuidado golosinas y juguetes pequeños.
Al llegar a casa, después de pedirle permiso a Elena, abrieron las bolsitas y alimentaron a Galletita y a Caramelo.
Sentada en el sofá, Elena las observaba en silencio. Ver ese instinto casi "maternal" asomar en sus pequeñas hijas le llenó el corazón de una calidez inexplicable.
Las niñas estaban demostrando su afecto hacia las mascotas de la misma forma en que su familia las amaba a ellas.
Elena siempre había creído que, desde la primera infancia, era vital enseñarles a dar amor y a compartir.
Solo así crecerían siendo personas emocionalmente plenas, lejos de convertirse en adultos vacíos o incapaces de amar.
Alejandro se acercó y le ofreció un vaso de agua.
—¿De qué te ríes? —le preguntó, notando su sonrisa.
—De nada —dijo ella tomando el vaso—. Solo estoy disfrutando de los pequeños milagros de la maternidad.
Nunca había considerado que criar o jugar con sus hijas fuera un trabajo agotador. Al contrario, sentía que la conexión, la confianza y la dependencia pura que las niñas tenían hacia ella le daban un sentido inmenso a su vida.
Sabía que algún día crecerían, tendrían su propio círculo social y harían sus vidas.
Cuando llegara ese momento, ella daría un paso atrás para darles su espacio.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Rechazada por estéril, ahora esposa del magnate más rico
Me gustó mucho esta novela, bastantes enemigas tuvo la protagonista, pero me gustó como terminó; me hubiera gustado saber más de como se casó Sofia y en qué terminó Diana. Pero le doy 9 de 10....
Es una novela que vives en cada fibra, te sientes que formas parte de ella ya que las emociones están al mil, me encanta mucho....