La noche del jueves, Elena viajó a Ciudad Marazul para asistir a una importante cumbre del sector.
El evento concluyó cerca de las diez de la noche.
Al encender su celular, encontró dos fotos enviadas por Alejandro.
Eran imágenes adorables de sus hijas durmiendo plácidamente.
El rostro de Elena se suavizó con ternura y le respondió con un emoji de corazón.
Al llegar a su habitación en el hotel, se dio un baño relajante.
Salió del baño y se sentó frente al tocador a aplicarse sus cremas.
Recibió un mensaje de Sofía, quien se quejaba amargamente de las nuevas locuras de la señora Vargas.
Al igual que Alejandro, Elena consentía mucho a su cuñada.
Tras enviarle unos mensajes de consuelo, volvió a sumergirse en su trabajo.
Además de la cumbre, su viaje a Ciudad Marazul incluía reuniones para cerrar tratos con un proveedor de materiales.
Como directora y líder de los proyectos del laboratorio, ahora pasaba gran parte de su tiempo organizando recursos, lidiando con temas administrativos y asistiendo a eventos sociales.
Pero a Elena no le pesaba en absoluto.
Trabajar en el área que amaba le daba un profundo sentido de realización.
Tras terminar sus pendientes, se acostó a dormir.
A las seis de la mañana, unos fuertes golpes en la puerta la despertaron de golpe.
Elena se levantó, alerta. No abrió la puerta de inmediato y, en su lugar, intentó llamar a la recepción del hotel.
No conocía a nadie en esa ciudad, y a esa hora no iba a abrirle la puerta a un extraño.
La llamada no conectó.
Sin dudarlo, marcó el número de Bruno Berrocal.
Tras el arresto del tío Nicolás, el otro tío de la familia andaba deprimido y casi no se metía en los asuntos familiares ni en la empresa.
Las aguas estaban en calma.
Por eso, Elena había estado más relajada últimamente. Como Bruno siempre la acompañaba como su sombra de sol a sol, quiso darle un respiro en ese viaje y le reservó una habitación para que descansara, pidiéndole que solo acudiera si ella lo llamaba.
No imaginó que surgiría un imprevisto tan pronto.
Bruno contestó al primer timbre. A través de la línea, Elena pudo escuchar cómo se ponía la chaqueta.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Rechazada por estéril, ahora esposa del magnate más rico
Me gustó mucho esta novela, bastantes enemigas tuvo la protagonista, pero me gustó como terminó; me hubiera gustado saber más de como se casó Sofia y en qué terminó Diana. Pero le doy 9 de 10....
Es una novela que vives en cada fibra, te sientes que formas parte de ella ya que las emociones están al mil, me encanta mucho....