El sábado, Bianca Alvarado fue a la casa para ayudar a Elena y Alejandro con las niñas.
Por fin tenían un rato para tener una cita a solas.
Condujeron hasta un lujoso hotel en las afueras de la ciudad.
Mientras caminaban tranquilamente por la playa, Elena se sentía de maravilla.
Alejandro notó que había varias parejas tomándose fotos en la arena.
—¿Quieres que nos tomemos unas fotos? —le preguntó.
Ella asintió.
Desde que tuvieron a las niñas, casi no salían y apenas tenían fotos recientes de los dos.
Después de tomarse un par de selfis, Alejandro le tomó varias fotos a ella sola.
Al revisar las imágenes, Elena sintió que se veía un poco más llenita que antes.
Aunque había perdido peso después del embarazo, aún no recuperaba la figura súper esbelta que tenía en el pasado.
Era inevitable sentir un poco de inseguridad sobre su apariencia.
—¿Crees que he subido de peso? —preguntó ella, mirándolo.
—Estás preciosa —sonrió Alejandro—. Sabes muy bien que me encanta tu figura con estas curvas, me vuelve loco.
Al captar la insinuación, Elena se sonrojó.
Incluso con hijas, su intimidad no había disminuido en absoluto; seguía siendo igual de ardiente que siempre.
A veces, era ella quien tenía que pedirle que se controlara, porque ambos debían trabajar al día siguiente.
A lo lejos, dos chicas en la playa no dejaban de observarlos.
Les parecía que Elena y Alejandro tenían rostros perfectos, como sacados de una revista, y no dejaban de tomarles fotos a escondidas para enviárselas a sus amigas.
En ese momento, ninguno de los dos imaginaba que sus románticas fotos en la playa terminarían circulando por internet.
Milena Valiente también había querido salir a una cita con su esposo ese fin de semana.
Pero Eustaquio Rosas tuvo que quedarse trabajando horas extras.
Para colmo, su suegra había ido a su casa solo para fastidiarla.
Supuestamente había ido a "ayudar a cuidar al bebé", pero cada diez minutos iba a molestar a Milena. Que si la ropa del niño no era la adecuada, que si comía muy poco, que si el niño quería jugar con su mamá...
Milena sentía que, con la niñera en casa, la maternidad no era cansada.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Rechazada por estéril, ahora esposa del magnate más rico
Me gustó mucho esta novela, bastantes enemigas tuvo la protagonista, pero me gustó como terminó; me hubiera gustado saber más de como se casó Sofia y en qué terminó Diana. Pero le doy 9 de 10....
Es una novela que vives en cada fibra, te sientes que formas parte de ella ya que las emociones están al mil, me encanta mucho....