Martina asintió, con una sonrisa de oreja a oreja como si estuviera viendo una telenovela.
Desde la ventana del restaurante, vio a Raquel salir y sacar su teléfono de inmediato para hacer una llamada. Sin perder un segundo, Martina sacó su celular y marcó el número de Julián. Como esperaba, la línea daba ocupado.
Un par de minutos después, volvió a llamar y esta vez sí contestó.
—¿Julián? ¿Estás en la oficina? ¿Ya almorzaste?
—Sí, sigo en la oficina —la voz de Julián sonó dudosa y un poco atropellada—. Pero voy a salir un momento. Regreso antes de que empiece el turno de la tarde. ¿Tú ya comiste?
—Estoy en eso —respondió Martina con frialdad y le cortó la llamada.
Raquel acababa de salir a hacer una llamada, el teléfono de Julián daba ocupado justo en ese momento, y la forma en que él le había hablado... Todo apuntaba a que iba a encontrarse con Raquel.
De inmediato, Martina llamó a su secretaria.
—Lina, Julián está a punto de salir de la oficina. Síguelo sin que se dé cuenta.
Tras colgar, la mirada de Martina se oscureció. Empezó a golpear suavemente la mesa con los dedos, sumida en sus pensamientos.
Después de comer, regresó a la empresa y comprobó que tanto Julián como Lina ya estaban de vuelta.
Llamó a su secretaria a la oficina.
—Cierra la puerta.
Lina obedeció rápidamente y se acercó a su jefa.
—Señorita Quintana, logré tomar algunas fotos.
Martina tomó el celular y pasó las imágenes una por una. Ahí estaba Raquel, llorando desconsoladamente, acurrucada en el pecho de Julián.
Lina frunció el ceño y murmuró con cautela:
—Jefa... hay algo que no sé si debería decirle.
—Habla —respondió Martina sin despegar los ojos de la pantalla.
Lina asintió.
—Disculpe, señorita Quintana, pero una vez la vi a usted y a Julián almorzando juntos y me dio la impresión de que su relación no es solo de trabajo. Hay rumores en la empresa de que el trato que él le da va mucho más allá de sus obligaciones como asistente. Dicen que no es tan bueno como parece, y que solo busca aprovecharse de usted para escalar más rápido en la empresa.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Patrona y sus Trillizos: El exesposo rogón