Llegada a este punto, Silvia agarró a Valerio de la muñeca y continuó, con la voz entrecortada:
—Hijo, el corazón de una mujer así es de piedra; no se puede derretir con nada. ¿Por qué te niegas a entenderlo? Te la pasas lidianco con tiburones en el mundo de los negocios, ¿cómo es que te dejaste cegar por los trucos baratos de alguien como ella? Llevan años en esta lucha y dime, ¿ha mostrado la menor intención de volver contigo? Hijo, si sigues empeñado en desperdiciar tu vida por ella, vas a acabar arruinándote.
Mientras hablaba, las lágrimas de Silvia pasaron de sollozos ahogados a un llanto desconsolado.
¡Cuatro años! La vida es demasiado corta para tirar tantos años a la basura.
Él era su único hijo, su mayor tesoro, un hombre brillante y excepcional en todos los sentidos.
Si no se hubiera enredado con una mujer de tan bajo nivel como Erika, ¿cómo habría llegado a esta situación tan miserable?
Además, conociendo el orgullo de su hijo, era imposible que aceptara que sus propios hijos vivieran lejos de la familia. Y, sin embargo, para complacer a Erika, había llegado al extremo de ceder en algo tan crucial. ¡Esa mujer lo tenía completamente controlado!
Si llegaba a permitir que Erika cruzara de nuevo las puertas de la familia Ramírez, ¡su hijo terminaría convertido en un títere, acatando cada uno de los caprichos de esa mujer!
Por su parte, Valerio frunció profundamente el ceño al ver el estado de su madre. La confusión era evidente en su rostro.
—Mamá, estábamos bien... ¿por qué vienes de repente a la oficina a armar este drama?
Silvia, que se estaba limpiando las lágrimas, se quedó paralizada un instante ante el cuestionamiento. Pero reaccionó con rapidez para justificarse.
—Llevaba tiempo queriendo decirte todo esto. Es solo que hoy la frustración me superó; si no me desahogaba, sentía que iba a explotar.
Valerio la observó con una mirada analítica. Conocía perfectamente a su madre; sus explosiones emocionales siempre tenían un detonante. Estaba seguro de que algo había ocurrido hoy y que ella se negaba a decírselo.


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