Entrar Via

IMPERDONABLE romance Capítulo 67

TOMO 2. CAPÍTULO 67. El plan maestro para un asesinato

Logan

Cuando Liliana me dice que podré ver al hombre que intentó matarme, siento un nudo en el pecho. Es una mezcla de enojo y determinación, pero no voy a permitir que esto siga, ni que ella esté en peligro. Salimos juntos de la hacienda, sin decirle nada a nadie, y aunque sé que está nerviosa, no puedo concentrarme en otra cosa más que en lo que se viene.

Mientras conduzco, me desvío hacia una pequeña tienda de tecnología. Liliana me mira confundida desde el asiento del copiloto, pero está tan tensa que solo me espera cuando se lo ordeno. Entro, compro algunas cosas que necesito y vuelvo al auto. Ella sigue callada, y yo no explico mucho porque prefiero no llenarle la cabeza de detalles ahora. Todo lo que importa es que voy a asegurarme de que este hombre no tenga escapatoria.

El camino hacia la casa donde creció Liliana es más corto de lo que recordaba. Cuando llegamos, estaciono frente a la entrada y me tomo un momento para observar el lugar como no lo hice la primera vez. Es una granja pequeña, sencilla, pero puedo ver que hace años debió haber sido hermosa. Ahora está descuidada: la pintura de las paredes está desgastada, el jardín está lleno de maleza, y todo tiene un aire de abandono.

Liliana baja del auto en silencio, y se queda mirando la casa con una expresión que me duele más de lo que esperaba. La sigo y entrelazo mis dedos con los suyos.

—¿Estás bien? —le pregunto, y ella asiente, pero no me convence.

—Parece que han pasado siglos desde que viví aquí, aunque solo haga semanas que no venía… —dice, con un hilo de voz. Luego suspira y añade—: Aquí crecí. Mi familia tuvo esta granja por generaciones, y… solo espero que algún día la pueda levantar de nuevo.

—Estoy seguro de que lo harás —le digo, y lo digo en serio—. Y cuando llegue ese momento, yo voy a ayudarte.

Ella me mira, sorprendida, pero yo le regalo una sonrisa para tranquilizarla.

—Pero ahora tenemos que concentrarnos en lo que tenemos por delante, Lili —añado, intentando no sonar demasiado autoritario—. Ven, vamos a entrar, tengo mucho que arreglar ahí dentro.

Me paseo por el salón y busco los mejores ángulos para colocar el equipo.

—Escucha Fresita, quiero que hables lo menos posible. Haz que él hable. Haz que se explique, que vomite, que diga todo. Y no tengas miedo, ¿de acuerdo? Yo estaré en la otra habitación, y tengo todo bajo control. —Y ante la duda me levanto la chaqueta y la dejo ver el arma que tengo en el cinturón.

—Logan…

—Ni siquiera te preocupes, déjame controlarlo a mí —le digo y ella asiente otra vez, aunque puedo ver que está aterrorizada. La entiendo, pero no puedo permitir que se bloquee ahora.

Mientras preparo lo que necesito en la sala, ella sigue caminando por la casa, tocando los muebles viejos y mirando cada rincón como si estuviera reviviendo recuerdos. Me concentro en instalar una cámara pequeña en la habitación donde se verá con Ryker. Todo se conecta a mi celular, así puedo ver y escuchar lo que pase.

Cuando estoy listo, vuelvo con ella.

—Lili —le digo, y me acerco para tomar sus manos—, sé que esto no es fácil, pero confía en mí. Lo vamos a lograr.

Ella me mira con esos ojos grandes y me abraza.

—Lo haré.

La siguiente media hora se convierte en los minutos más largos de mi vida mientras esperamos; hasta que finalmente escuchamos un auto detenerse frente a la casa. Me escondo en una habitación contigua, asegurándome de que todo esté funcionando, y a través de mi celular veo a un hombre alto y corpulento entrar en la sala. Ni siquiera puedo reconocerlo, pero no se necesita mucho para adivinar que es Ryker.

Verify captcha to read the content.VERIFYCAPTCHA_LABEL

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: IMPERDONABLE