Entrar Via

¡Oops! Casada con el chico equivocado romance Capítulo 30

Al día siguiente, Julián mandó llamar a Sania a su oficina.

—Sani, ayer escuché que tuviste un choque con Guillermo.

Sania sonrió suave.

—¿Fue a quejarse contigo, Julián?

Julián no esperaba una pregunta tan directa. Se incomodó un poco.

—No… solo me comentaron.

—Mira, Recursos Humanos no es un área pesada, pero tienes que cuidar la unión del equipo.

—Además, tú llegaste de golpe. Es normal que algunos se sientan raros.

Sania no cedió.

—Julián, primero: si él fue a quejarse contigo, eso es saltarse niveles. En muchas empresas, sobre todo internacionales, eso lo odian. Segundo: si no fue, entonces mi manejo no tuvo ningún problema.

—Julián, aquí es una empresa. La empresa no necesita gente “especial”, necesita gente que se deje dirigir. ¿O no?

Julián se quedó mirando, sorprendido de oír eso de una sobrina de veinticinco años.

Se le oscureció la mirada.

—Veo que esta vez regresaste preparada.

—No es eso —Sania sonrió—. La empresa pasó de un hotel a una cadena por tu trabajo. Yo solo quiero ver lo que mi papá construyó y que esto siga creciendo.

—Julián, buscamos lo mismo.

A Julián le gustó oírlo.

—Bien. Se nota que te importa.

Lo de Guillermo quedó ahí.

Guillermo creyó que sus maniobras al menos le iban a traer problemas a Sania.

Pero cuando la vio volver a su oficina tranquila, y encima mandar al grupo el plan de trabajo del mes, se asustó.

¿De verdad le habían descontado el bono y ya?

Sania no lo volteó a ver en todo el día. Lo trató como si no existiera.

Gente que trabaja sí había. No necesitaba rogarle a un subdirector.

-

Capítulo 30 1

Verify captcha to read the content.VERIFYCAPTCHA_LABEL

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: ¡Oops! Casada con el chico equivocado