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¡Oops! Casada con el chico equivocado romance Capítulo 22

Marco llamó a su asistente.

—¿Dónde vive Jairo?

Al rato le llegó la ubicación.

Al ver que era un hospital, se le frunció el entrecejo.

¿Sania había ido al hospital a cuidar a ese tipo?

Pero no sonaba así.

Marco arrancó y manejó directo. Ese día no pensaba irse sin ver a Sania.

En el cuarto privado, Jairo estaba bastante cómodo.

Una mujer se rio coqueta.

—Jairo, abra la boca, le doy uvas.

Él abrió la boca con flojera, esperando que se las dieran.

El tipo que lo golpeó… sí que le pegó duro.

Ahorita, aparte de la mandíbula, no podía mover casi nada. El doctor dijo que tenía varias costillas rotas.

Intentó acomodarse y le jaló el dolor por todo el cuerpo.

Lo más absurdo fue que mandó a revisar las cámaras del lugar y le dijeron que “casualmente” no servían.

Buscó por días y no salió nada.

El único que sabía quién era el hombre que lo había golpeado era la mujer que andaba con Marco.

Jairo pensó que, cuando se recuperara, iría a ajustar cuentas con ella.

Sus amigos estaban tirados en el sofá del cuarto.

—Jairo, dicen que te vas a casar por acuerdo con la hija adoptiva de la familia García, ¿cierto?

—¿Qué pasó? ¿Ya te cansaste de lo caro y ahora quieres algo “sencillito”?

—Ni modo, hay que darle gusto al viejo de la casa. Me caso con una “tranquila”, y cuando haya tiempo me divierto. Si me aburro, la dejo ahí, ya.

Los amigos se rieron.

—Oye, Jairo, ¿ya viste a tu prometida?

—Claro.

Sonrió con malicia.

—No solo la vi. También me acosté con ella.

—Ay, qué cosa… de las que se hacen las santitas y luego…

Capítulo 22 1

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