—Sani, ¿qué pasó con Marco? —Tatiana la llamó, alterada.
Sania se tensó.
¿Ya se enteró?
—Taty… ¿por qué lo dices? —preguntó, fingiendo calma.
No quería que su mejor amiga supiera lo de Marco.
Aunque fuera por esa poca dignidad que le quedaba: si nadie se había dado cuenta, no tenía por qué escuchar burlas.
Solo quería olvidar. Olvidar ese pasado absurdo.
—¿Todavía no sabes? Yo te quería recomendar en la empresa de mi primo, pero me dijo que Marco ya habló: que a ti te corrieron y que nadie te puede contratar.
—Sani, ¿qué le hiciste a Marco? ¡Se pasó! ¿Con qué derecho prohíbe que te den trabajo?
—No, no, no. Voy a buscarlo y le voy a reclamar.
Sania exhaló. Era por eso.
Se calmó un poco y apuró a su amiga, que ya estaba furiosa.
—Taty, no te metas.
—Seguro fue porque le arruiné una salida con su prometida. La otra vez fui a buscar al Sr. Casas para que firmara un documento.
—No pasa nada. No quiero que te pelees con Marco por mí. Yo estoy bien y ya tengo un plan. Tranquila.
Pero Tatiana no se tranquilizó.
—Sani, no tengas miedo. Yo sigo moviéndome por ti. ¡No creo que Marco pueda tapar el sol con un dedo!
Colgaron, y Sania sonrió con amargura.
Le mandó otro mensaje para calmarla.
No quería volver a enredarse con Marco nunca más.
Además, tarde o temprano iba a recuperar el hotel de su papá, y ya no tendría ningún cruce con él.
Marco esperó dos días. Él mismo le había dicho a su sobrino que se lo soltaran a su sobrina, para que le llegara el chisme a Tatiana… y aun así, Sania no lo buscó.
Noa también se enteró.
Pensó que Marco por fin había tirado a Sania a la basura.
—Marco, ¿estás ocupado?
Noa llegó otra vez a su oficina con un pastelito.
Marco frunció el ceño por un segundo, pero igual sonrió.
VERIFYCAPTCHA_LABEL
Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: ¡Oops! Casada con el chico equivocado