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¡Oops! Casada con el chico equivocado romance Capítulo 79

Sania se quedó sin palabras.

Con eso, por lo menos, se sintió un poco mejor.

[Sra. Camoso, ¿ya puedes abrir la puerta?]

Sania, a regañadientes, abrió. El hombre se recargó en el marco y sonrió con calma.

—Iván dijo que te extraña. Que quiere invitarte a comer afuera.

—A mí no me llegó ninguna invitación.

Apenas lo dijo, sonó el celular de Sania.

—¡Sani! El abuelo me dio dinero, jeje. ¡Sani, yo te invito a comer!

—¡No comemos en casa! ¡Nos vamos a una cita!

Sania miró al niño tan animado y se le curvó la boca sin querer.

—Está bien. Gracias.

No le daba el corazón para rechazar a un niño tan tierno.

Evaldo también sonrió… hasta que su sobrino, traidor, soltó:

—¡Sani, solo tú y yo! ¡Mi tío que se quede en la casa comiendo!

Sania alzó la mirada y vio a Evaldo congelado. Se aguantó la risa.

—¿Seguro no quieres invitar a Evaldo?

—No, no. ¡Sani, solo nosotros! Evaldo estorba. ¡No lo traigas!

—Oye, Iván… —Evaldo apretó los dientes y fue a arrebatarle el celular, pero Sania colgó más rápido.

Sania sonrió, orgullosa.

—Ya estás muy grande. No molestes a los niños.

-

Al final, Evaldo manejó y los dejó en el centro comercial. E Iván, cruel, le dijo a su tío que se fuera a la casa y no los molestara.

Evaldo apretó la mandíbula. A ese gordito se la iba a cobrar.

Iván tomó la mano de Sania con sus dedos regordetes.

—Jeje, Sani… ¿me acompañas a comprar algo?

Sania lo miró con paciencia.

—¿Qué quieres comprar?

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