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¡Oops! Casada con el chico equivocado romance Capítulo 263

Iván se acercó y le agarró la mano a Ramona, que seguía como en shock.

Roque puso cara seria.

—Iván, no seas maleducado.

Ramona reaccionó.

—No… Iván está bien. No lo regañes.

Desde que supo que había tenido un hijo, la mirada de Ramona hacia Iván se le había vuelto más suave.

Aunque Iván no era su niño.

Pero si su hijo siguiera vivo, tal vez también sería así: sano, travieso y lindo.

—¡Ja! Papá, la señora Ramona dijo que no me regañes.

Iván le sacudió el brazo.

—Ramona, vamos a comer.

—Si no quieres que te invite mi papá, ¡te invito yo! ¡Yo tengo dinero!

Y, orgulloso, movió su muñeca para mostrar el reloj inteligente.

Ramona debería haberse negado. Estaba hecha un lío, sin ánimo de lidiar con Roque.

Además, ella acababa de rechazar lo de “hacer de pareja” y hasta había cancelado el acuerdo por su cuenta.

Pero Ramona miró al niño con una nostalgia que le apretó el pecho. La negativa le subió a la garganta… y se la tragó.

—Está bien. ¡Yo te invito!

Los ojos de Iván se achicaron de felicidad.

—Je, je, vámonos. Ramona, ¡súbete a nuestro carro!

Ramona había ido en su auto.

—Tú escoge el lugar y mándame la ubicación, o yo los sigo. Hoy traje carro.

El hombre, que había estado callado, habló de repente.

—Entonces que Lucas maneje tu auto. Yo manejo y te llevo a ti… y a mi hijo.

Iván sintió que su papá había dicho “y a mi hijo” como a regañadientes, como si lo hubiera agregado al final.

—Está bien —dijo Ramona, sin insistir.

Iván se emocionó. Iba a poder hablar con Ramona atrás, en secreto.

Apenas se subieron, sacó su examen con A+ para presumir.

—Ramona, ¿viste? ¿A poco no soy buenísimo?

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