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¡Oops! Casada con el chico equivocado romance Capítulo 383

Iván adoraba a Amaya; quería dejarle sus mejores juguetes como si fueran un tesoro.

—Mamá, ¿tú también me vas a dar una hermanita?

Ramona no se quiso enterar antes, pero en el control, el doctor les dejó caer la pista con toda discreción.

Roque, aunque siempre era serio, se alegró tanto que se tomó un par de tragos con su papá.

Evaldo ya casi no tomaba, porque en casa estaban los dos niños… y su esposa.

El alcohol solo estorbaba.

Sania también se alegró por Ramona.

—Felicidades. Se les cumplió.

Ramona se acarició la pancita y sonrió.

—Yo pensé que ya no iba a poder.

—Y mira… justo cuando dejé de aferrarme, pasó.

Sania estaba sentada en un columpio, mirando el cielo estrellado.

—Entonces fue el mejor momento, ¿no?

—Sí.

Si hubiera sido antes o después, quizá ella y Roque no se habrían querido así, tan profundo.

—Ayer el gerente dijo que mañana viene una columna de negocios a entrevistarte. Sani, felicidades.

Luminosa crecía rápido. Sania, sin hacerse la difícil, aprovechaba el impulso del Grupo Camoso; ya no tenía la pena de antes. De pasar de dos o tres sucursales, ahora estaban por todo el país.

Incluso ya habían decidido expandirse a países vecinos.

Y todo eso Sania lo logró en solo tres años.

Sania y Ramona, de jefa y empleada, ahora parecían amigas que peleaban en el mismo equipo.

—Ramona, si estás cansada, descansa. Lo de la empresa no es tan urgente. Está el subdirector, no te preocupes.

Sania sabía que Ramona era de las que se preocupaban por todo, así que se lo recalcó.

—Sí. No voy a jugar con mi salud.

Ramona sonrió.

—Pero tampoco estoy tan frágil. No como tú con los gemelos, que fue una locura.

-

Evaldo sí sabía que su esposa había ido a una entrevista, y estaba orgullosísimo.

—Amor, ¿cuándo sale esa revista?

—Mmm… el viernes, creo. —Sania lo dijo sin importancia.

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