Entrar Via

Matrimonio por error: Mi esposo es un CEO malandro romance Capítulo 12

La diferencia de tamaño entre los dos era más que evidente. En esa posición, Úrsula estaba prácticamente medio abrazada por el hombre. Su espalda rozaba constantemente el pecho cálido de él, lo que la obligaba a mantenerse alerta y enderezar la columna cada vez que sucedía.

Sin embargo, cuanto más intentaba mantener su distancia, parecía que Lucio disfrutaba molestándola. En un movimiento rápido, la tomó por el hombro y la pegó por completo contra su pecho, dejándola sin escapatoria.

Un aura dominante y salvaje, llena de agresión, la envolvió.

Úrsula quedó completamente apoyada contra el pecho duro como roca del hombre. El calor corporal de ambos comenzó a mezclarse a través de la fina tela de su ropa.

Sus orejas se pusieron completamente rojas.

Durante el mes que vivió con Mateo, lo máximo que hicieron fue tomarse de la mano, y siempre fingiendo que era un roce accidental.

Nunca había experimentado algo como esto, saltándose por completo cualquier intento de cortejo gradual. La tomó totalmente por sorpresa.

Su pecho subía y bajaba ligeramente. No se atrevía a moverse, obligándose a concentrar toda su atención en las cartas, dudando sobre cuál tirar.

Antes de que pudiera decidirse, Lucio tomó dos cartas bajas de su mano y las arrojó a la mesa por ella.

—Oye...

Úrsula no tuvo tiempo de detenerlo; estaba segura de que iban a perder.

Sin embargo, por pura casualidad, nadie en la mesa tenía cartas superiores para ganar la jugada.

Ella levantó la vista para mirar a Lucio, desconcertada.

El hombre le dio un ligero apretón en el hombro. Parecía que le había gustado la sensación, porque volvió a apretarla un par de veces más.

—¿Qué tanto piensas? Tíralas todas.

Úrsula salió de su trance y se apresuró a jugar el resto de sus cartas.

Habían ganado.

Ella seguía pensando en cómo habían logrado ganar tirando unas cartas tan bajas al principio.

Al no poder entenderlo, y dándose cuenta de que tendrían que convivir muy seguido en el futuro, decidió armarse de valor y le dio un discreto codazo al hombre.

Lucio levantó la mirada.

—Habla.

—¿Por qué estabas tan seguro de que podíamos ganar? —preguntó ella en voz muy baja.

El hombre a su espalda se inclinó, acercando los labios a su oreja, y con una voz profunda y ronca respondió:

—Porque les vi las cartas a todos.

Úrsula se quedó muda.

El aliento cálido que rozaba su oreja parecía extender el intenso rubor que cubría su rostro.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Matrimonio por error: Mi esposo es un CEO malandro