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“BESOS, TRAGOS Y ADIÓS”
¿Por qué estoy reaccionando de esta manera?
Mis mejillas se sienten demasiado calientes para poder mirarlo a los ojos, las manos de mi hermanastro acarician suavemente mis desnudos brazos y doy un paso hacia atrás por inercia. Kitty me observa dudosa y niego porque sé cuanto le gusta Aarón—No pretendo hacer esto…—susurré con demasiada debilidad, las palmas de mis manos estaban sudorosas así que las sequé con el borde del pijama que tenía puesto y dando repentinamente un paso hacia atrás.
Los dedos gruesos de las manos de Aarón me devolvieron a mi posición inicial, las expresiones de su rostro estaban completamente serias y podía notar un de destello sobre sus ojos—Acabo de pagar por besarte, es tu obligación cumplir con el acuerdo…
Me zafé con brusquedad de su agarre—¡Estás demente! ¿Qué te hace pensar que yo besaré a un tipo tan desagradable como tú? ¿Qué carajos tienes en la cabeza? ¡¿De verdad crees que soy una brom…?!—Sullivan apretó mis hombros para acto seguido presionar mi cuerpo contra los cristales que cubrían la piscina.
Un ligero rocío envolvió mi cuerpo pero aparté la mirada al recibir sus mejillas rozando las mías. Una enorme plata que desconocía el nombre y la procedencia cubría nuestros cuerpos dándonos así un poco de intimidad—Quiero besarte…—Habló con la voz inestable y no dudé en reírme. Mi hermanastro apretó mis hombros con mayor fuerza haciéndome jadear un poco—Quiero besarte, quiero que esa arrogancia en tus ojos cada vez que me ves se vaya, quiero que seas linda conmigo así como lo eres con Paul…
—¿Paul?—Pronuncié el nombre de uno de mis mejores amigos—¿Así que de esto se trata? ¡¿Intentas hacerle lo mismo que a Samuel?!—Grité con fuerza mientras que mi cuerpo temblaba al recibir las manos de Aarón deslizándose por mi pecho hasta llegar a mis caderas y aferrarse allí como si la vida de este hombre dependiera de ello.
—¿Hace cuanto tiempo son amigos?—¡Eres un hijo de puta, Aarón Sullivan! Metí mis manos por encima de su agarre para poder liberarme pero cuando sentí la libertad y la victoria asomarse por mi puerta, mi maldito hermanastro rodeó mis muñecas presionando así su cuerpo contra el mío para no dejarme alguna posibilidad de escapar.
—¡Yo no le gusto a Paul!—Apreté los dientes al responder—Él ha sido mi amigo desde hace tres años y aunque no estamos en la misma facultad nuestra amistad es muy sólida; mi papá le tiene mucha confianza y jamás me ha faltado el respeto, ¡No como tú!
Me removí agitando mi pecho para soltarme, pero la pared de cristal y el cuerpo enorme del hijo de Bárbara me dejaron sin opciones—¿Te gustó o te gusta?—Les juro que para estas alturas del partido nada me sorprendía de Aarón—Responde…—Su dedo acarició mi labio inferior y negué. Jamás he visto a Paul de otra forma que no sea como amigo, era imposible para mí verlo de otra forma—¿Entonces, porque no me besas?
No pude evitar reírme—¿Por qué tendría que hacerlo? Te he visto la cara apenas hace algunos días, ¿Crees que soy así de fácil? Porque más bien no vamos a dormir e intentas bajarte esa borrachera que tienes, estoy mareada de solo oler la pestilencia de alcohol que brota de tu cuerpo.
Sullivan tenía las mejillas rojizas, sus ojos ahora se encontraban medio abiertos pero a la final negó—Acabo de trasferir el dinero a la cuenta de ese chico…—Lo señaló—He escuchado del hermano de Kitty que el tipo no tenía recursos para volver a la universidad, pretendía abandonar el semestre este fin de mes y se dispondría a trabajar para poder hacer algo con su vida ya que estudiar no estaba dentro de sus posibilidades, ¿Sabes cual era su mayor sueño?—Negué bajando la mirada hasta su pecho—Quiere ser médico y aunque él sabía que el dinero no era suficiente en su pobre familia decidió soñar, un sueño que puede seguir hoy gracias a ti, ¿Qué harás, Mina? ¿Le darás la oportunidad de seguir o sencillamente lo tirarás al abismo?
—¿Me estás chantajeando?—Sus manos acariciaron mi espalda baja.
—¿Tú que crees?
—¡Esto es tan bajo, Aarón! Me estás condenando a hacer cosas que no deseo, ¿Por qué debo responsabilizarme de algo que no es mi culpa? Podría decirle a papá que lo bequen y así…—Chillé de dolor mientras mis dientes se tensaban rápidamente en el justo instante en que mi hermanastro agarró mi mano para subirla por encima de mi cabeza.
Los ojos negros de Sullivan me estaban aniquilando—¿Crees que ya no intentó eso? La junta directiva de la universidad Western determinó que ese chico no tiene las calificaciones necesarias para seguir el plan de beca, ¿De verdad estoy rogando por un beso?
El cabello lacio y oscuro de mi hermanastro se agitó por la brisa de la noche, mi corazón bombeaba con demasiada fuerza e impetuosidad.—Lo haré… —Declaré mirando hacia otro lado—Lo haré pero debes prometer que no me molestarás más, que me dejarás tranquila y no te meterás con los chicos que salga…
—¿Los chicos que salgas?—Volvió a preguntar ahora con la mandíbula tensa—Lo haré…—Masculló cuando mis esperanzas habían decaído por su extraña actitud—No me meteré en tus asuntos y podrás salir con quien te plazca si haces lo que quiero…
—¿Lo que quieres?—Asintió sonriente.
—Tu papá solo confía en mí, así que si decides salir con alguien, ¿A dónde deberías llegar primero para tener la aprobación?—Se señaló y abrí los ojos con exageración—Deberás demostrar que aquel tipo es digno de ti y si yo lo apruebo, tu padre también lo hará.
—¿Y si lo amo pero a ti no te gusta?—Mi entrecejo se contrajo al verlo tensarse delante de mí.
—¿Amor?—Cuestionó entre risas—Primero conoce a alguien y luego habla de amor, ¿No crees?—Asentí con la mirada perdida, brinqué al oírlo aplaudir un par de veces para hacerme volver en sí—Romina… ¿Estás enamorada de alguien?
Mis ojos y los suyos se encontraron y desvíe la mirada de inmediato—Hugo…—Respondí limpiando un poco mis mejillas húmedas—Pero papá jamás podrá aceptarlo, pero… Tú podrías…—Sentí un vacío cuando Aarón decidió alejarse de mí.
—¿Es el mesero?—Se burló—Tu padre tuvo noticias de él en estos días…—Sonreí involuntariamente volviendo a tomar las manos de mi hermanastro el cual me observó confundido—No puedo creer que hable de ese don nadie y te vuelvas tan sumisa de repente conmigo,—El chico de mirada oscura bajó los ojos hasta la altura de mi pecho—el tipo volvió a la ciudad, pero depende de ti si quieres volver a verlo.
—¿De mí?—Vociferé pero terminé guardando silencio al recibir las manos de Aarón sobre mis glúteos, su aliento estaba caliente con una mezcla de alcohol y menta. La punta de su nariz se encontraba rojiza pero una oleada de calor me envolvió cuando su entrepierna chocó contra mi estómago. Su mano levantó mi mentón para que lo observara a los ojos.
Aarón Sullivan es problemático, egocéntrico y un maldito desastre…
—Te voy a besar ahora…—Demandó empujando mi cuerpo mas hacia el cristal, mis manos se sentían frías y aunque quería huir, las enormes piernas de mi hermanastro bloquearon cualquiera de mis movimientos. Cerré los ojos al sentir un espasmo atravesar mi estómago al recibir sus labios sobre mi mejilla derecha.—Hueles tan bien, Romina…—Otro beso en mi mentón me dejó estática, ¿Qué carajos estaban haciendo ahora? ¡Aarón es el hijastro de papá! Esto es tan incorrecto que me asusta,—Hugo…—Susurró el nombre del amor de mi vida—Hugo de estar desesperando por volverte a ver…

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