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“UN BESO CALIENTE DE VERANO”
¿Qué carajos estoy haciendo?
La canción WAP de Cardi B suena con fuerza en el fondo haciendo que los chicos retiren las prendas de sus cuerpos, las arrojen en el suelo y se tiren todos en la piscina empapando los pies de Kitty y míos del agua que debería estar dentro de la enorme alberca.
Levanto los hombros porque no puedo creer que esté metida en este lio, Catalina observa embobada a mi hermanastro mientras este habla con uno de los amigos de Paul. Los chicos nos miran por un momento y decido sacarles el dedo del medio en señal de repelencia.
—Tu hermano debe tenerla grande…
La pregunta de Kitty me dejó perpleja, y de cierta forma tenía razón, la polla de Aarón era tan grande que sentía que esa madre debería tener su propia nacionalidad—Las apariencias engañan—Susurré llevándome una lata de cerveza hacia la boca.
Mi mejor amiga se arrastró hasta mí para luego arrodillarse con los ojos bien abiertos. La conocía, la conocía tanto que sabía que nada la pararía hasta que tuviera lo que quería—¿Lo viste desnudo?
Asentí porque a la final no estaba mintiendo, ¿No? ¿Verlo masturbarse cuenta como verlo desnudo, verdad?—Y fue horrible, Sullivan es…—Kitty prestó sumo cuidado y sonreí—Sullivan es… Solo apariencia…
—¿Ah?—Masculló confundida.
—Su pene es…—Catalina sonrió esperando la respuesta pero la golpeé en la cabeza para que aterrizara—Te vuelves una perra cuando hablamos de penes, por Dios, Kitty, la polla de mi hermanastro parece una salchicha…
—¿Enserio?—Gimió tapándose la boca con ambas manos. Notaba ese brillo en los ojos pero si le decía que mi hermanastro tiene un tercer brazo en medio de las piernas jamás podré quitármela de encima.
Volví a asentir—Es tan pequeña que creo que mi dedo índice es más grande…—Dios, perdóname por mentir. Mordí entre mis dientes mi mejilla interna para no romperme a reír delante de mi mejor amiga y así levantar sospechas. La morena tomó mi mano y sacó uno de mis dedos que observó horrorizada.
—¿Entonces por qué las chicas se van detrás de él?—Me señalé la boca y lo entendió—Oh… Al menos es bueno en eso, ¿No? Es tan sexy… Pero lastima que tenga una salchichita…
No aguanto más.
—Ja, ja, ja, ja, ja—Cubrí mis labios cuando Sullivan me miró; su cabello negro y lacio estaba completamente humedecido.—Aarón es el señor salchichita, ¡JA, JA, JA, JA, JA, JA!
—¡Cállate!—Vociferó mi mejor amiga cayéndose encima de mí y cubriendo mi rostro con sus manos—Carajo, Aarón viene para acaaaaaaaaaá—Gimoteó aterrada—¡Actúa normal, Romina Western!
Sullivan colocó la mano en su cintura apenas se posicionó delante de mí—¿Qué es tan divertido?—Catalina y yo nos miramos para luego centrar nuestros ojos en la entrepierna de Aarón para luego mirarnos una vez más.
Ambas abrimos los ojos—¡JA, JA, JA, JA, JA! —explotamos las dos a carcajadas en unísono. Mis ojos estaban nublados por las lágrimas, Catalina se levantó de la silla playera para tomar otra cerveza que bebió sin dejar de verme.
—Quizás tengas razón—Declaró aún riendo—Salchichita.
El pelinegro frunció el entrecejo confundido—¿De qué rayos hablan? ¿Cuándo compramos salchichitas?—¡Dios! Aarón Sullivan no ayuda para nada. Me he caído de la silla por las carcajadas que rodean mi cuerpo. Me duele mi estómago de tanto reírme de mi propia mentira.
Estaba más que segura que mi hermanastro debía usar cantidades considerable de lubricante para poder metérsela a alguien. ¿Se sentirá doloroso? ¿La polla de Aarón podría llegar hasta tu estómago? ¿Y si me perfora un riñón o el hígado? Negué aturdida. ¿Qué rayos estoy pensando? ¡Yo jamás tendré sexo con ese imbécil narcisista!
—¿Por qué no jugamos un rato mejor?—Catalina se tambaleó al hablar pero mi hermanastro la tomó del brazo estabilizándola de inmediato—Me gusta la salchichita…—Reprimí la sonrisa que amenazaba con brotar de mis labios—No te preocupes por mí, aun me quiero acostar contigo a pesar de tu pequeña condición…
Los ojos de Sullivan y los míos se conectaron y lo entendió todo,—¿Esta es tu manera de alejarla de mí?—Catalina estaba demasiado borracha para comprender lo que sucedía entre mi hermanastro y yo—¿No me quieres compartir o como? ¿Te dan celos que me desee?
—Estás demente…—Susurré buscando la manera de salir de su encerrona—¿Podrías dejarme salir? Quiero ir a ver a mis amigos…
—Nuestros, dirás—Lo miré mal—Ahora todos tus amigos son también míos, ¿Cómo debería llamarle a Catalina? ¿Amor? ¿Preciosa? ¿Mi cielo? De todas formas muy pronto me la voy a tirar.
Mis manos tocaron el pecho de Sullivan y sin dudarlo dos veces lo tiré con fuerza a la piscina. El cuerpo de mi hermanastro se hundió en el agua y salió a flote de nuevo algunos segundos después. Mi risa era tan contagiosa que mis amigos de la universidad imitaron mi acción.
—¡Sabes que tengo la razón, Romina!
—Jodéte—. Saqué el dedo del medio.
Busqué la botella de vino que hacía algunos minutos había dejado ese maldito gilipollas sobre mis manos; éramos como ocho personas en esta fiesta improvisada así que estaba más que segura que las cosas se pondrían divertidas entre nosotros.
Necesitaba demostrarle a mi hermanastro que en nuestra familia solo yo puedo mandar, Paul llamó a los chicos para que salieran de la piscina mientras que detrás de él iba Aarón intentando sacarse el agua de los oídos. Catalina tomó mi mano para sentarse sobre el suelo y tiró de la cadera de su hermano Donovan para que también lo hiciera.
—¿Podrás con esto?—Cuestionó Sullivan colocando en evidencia mi falta de experiencia en este tipo de situaciones—Aún no hemos empezado y ya tienes las orejas rojas—. Sus dedos rozaron el lóbulo de mis orejas y brinqué al sentir una corriente penetrar mi estómago—¡Vaya!—Exclamó demasiado cerca de mí—Acabo de encontrar tu punto sensible…
Sentí una punzada terrible en mi pecho—¡¿De qué hablas?!
Su sonrisa me congeló, aunque ambos estábamos apartados de nuestro grupo de amigos los miré con temor de que descubrieran nuestra extraña conversación—Solo diré que si te sigo tocando aquí… —Cerré los ojos cuando volvió a tocar mi oreja—Empezarás a gemir, ¿Y no queremos eso, verdad?
—¡Pervertido!—Aarón tiró de mi cadera y me sorprendí—¿Qué crees que haces? ¿Estás borracho?—Negó y temblé cuando sus labios besaron mi frente como si quisiera dejar evidencia de él sobre mi cuerpo.
—Empecemos…
Paul pronuncia mi nombre repentinamente obligándome a caminar hacia ellos, apenas me siento en el frío suelo de la zona de piscinas la canción Beggin de Maneskin empezó a sonar. Aarón caló un poco de su cigarro para luego darle vueltas a la botella.
Esta apuntó a Paul y Kitty secamente en la primera ronda—¿Verdad o reto?—Preguntó Donovan a su hermana menor.
—Reto.
Soltó levantándose logrando que los chicos presentes empezarán a gritar y aplaudir—Besa a Romina…—Sullivan fulminó con la mirada al moreno el cual apenas vio la cara de desagrado de mi hermanastro cambió la pregunta inmediatamente—Da tres giros a la piscina caminando con las manos…

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