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Maldito hermanastro romance Capítulo 37

37

“El amor se ha roto”

Aarón Sullivan

No, no, no, esto no puede estar pasando, mamá niega mientras que Romina grita cosas que aún no logro comprender. ¿Qué sucedió? ¡Samuel Ford! Ese maldito bastardo ha arruinando mi vida de nuevo. Intento caminar hacia ella para darle una explicación sobre esto pero un golpe en mi rostro me deja inmóvil. Mi esposa me acaba de propinar una cachetada que me ha dolido en el alma. Sus ojos me observan con odio como si yo fuese el único culpable en toda esta situación.

—¿Dónde está mi mamá, Harold Western? ¡¿Qué le hicieron a mí mamá?!—Su voz se escucha quebrada y quiero abrazarla. El dolor se siente con cada uno de sus movimientos pero lo peor está por venir cuando el hombre que llamé padre desde hace seis años me toma con fuerza del cuello de mi camisa para luego tirarme sin ningún tipo de remordimiento hacia el suelo.

—¡Te alimenté!—Grita apretando los dientes el director de la universidad Western, aunque mamá intenta evitar que me golpeé un puñetazo en mi rostro me deja un poco aturdido—¡Pagué tu universidad, tus viajes, todo! ¡Todo, Aarón Sullivan! Solo eras un bastardo que su padre rechazó y yo tuve el valor de recogerte a ti y a tu madre, ¿Y me pagas así? ¡Profanaste a mi hija!

Mis nudillos limpian un poco la sangre que ha empezado a brotar de la comisura de mis labios, Romina sigue llorando mientras que sus manos no dejan de temblar.—Estoy enamorado de e…—Un codazo en la boca de mi estómago me deja sin aire. Bárbara se tira al suelo para ayudarme a respirar pero me siento demasiado débil para hacerlo.

Lo he jodido todo, hasta hace poco Romina y yo pudimos aclarar nuestros sentimientos y ahora todo se ha ido por la borda. No puedo perderla ahora que la tengo porque aunque mi amor no sea suficiente quiero vivir a su lado. Quiero experimentar lo maravilloso que se siente amar a alguien con ella. ¡Hice las cosas mal desde un principio! Pero es que Hugo y Mina no tenían futuro y…

—Me iré de este lugar…—Habla mi pequeño amor subiendo las escaleras, así que como puedo me coloco en pie para ir detrás de ella. La hemos dañado, la hemos roto una vez más y quiero morir por eso; porque yo también soy culpable de cada una de sus penas.

Soy un maldito y no merezco su perdón lo sé, pero soy demasiado egoísta para dejar ir a la mujer que amo con toda mi alma—Lo siento, cariño, lo siento. Detente, Romina, por favor, vamos a hablar. Cariño, sé que debí decírtelo pero mi mamá, ella es… Ella…—Comienzo a llorar sin ni siquiera poder evitarlo, me duele el pecho al verla tomar su ropa de nuestro closet para luego meter cada prenda dentro de una pequeña maleta rosada. Mis manos frías tocan su cálida piel y se detiene para unirse a mi llanto.

Mis piernas se sienten tan débiles así que caigo sobre sus pies para rogarle que no me abandone. Mi padre lo hizo cuando era aún pequeño, jamás he sentido el amor que ella me está dando y me rehúso a perderlo ahora.

—¿Por qué yo, Aarón?— No me mires así mi amor, no me mires como si mi existencia te diera asco.

—Te quería para mí, pero jamás lo hubieses hecho si él seguía contigo…—Mis manos rodean sus piernas y beso sus pies porque la adoro.—Dame una oportunidad, déjame demostrarte que soy el indicado para ti. Sea lo que sea que te haya dicho Samuel podemos resolverlo juntos. Dijiste que no soltarías mi mano.

—Yo ama a Hugo… Lo amaba más que mi propia vida y tú… Tú nos engañaste a los dos para triunfar en tu absurdo juego… ¡Hiciste lo mismo que tu madre le hizo a mi madre!—¿De qué está hablando?—Mamá no soportó que Harold la engañara con Bárbara y me abandonó… ¡Arruinaste mi familia!—Mi esposa muerde uno de sus dedos para controlar su llanto.

—No entiendo, Bárbara y Harold se conocen desde hace seis años, estás mintiendo…—niega sonriente, sus pies me patean un poco para alejarme pero me aferro más a ella porque he decidido no dejarla ir. —Es imposible, mi madre no haría algo como eso, entiendo que lo más probable es que haya aceptado estar con tu papá por su posición social y el dinero, pero, pero ella no dañaría a alguien…

—¡Vez y dile que te cuente la verdad! Pero yo, yo ya no puedo estar aquí, no puedo quedarme al lado de una familia que me jodió; necesito encontrar a mamá y decirle que la necesito conmigo, ¿Sabes cuanto la lloré todos estos años? ¡La necesitaba, Sullivan! Pero ustedes me quitaron la oportunidad de vivir una vida feliz por la ambición de tu madre y la estupidez de mi padre… No puedo perdonarles esto…

Tiro de mi cabello cuando por fin logra apartarme de ella, mi corazón golpea con fuerza sobre mis costillas y estoy entrando en pánico al verla llegar hasta la entrada de su habitación. Mis manos se apoyan rápidamente encima de mis rodillas y como puedo y con la poca fuerza que aun me queda corro detrás del amor de mi vida.

Presiono suavemente su cuerpo sobre la madera de la puerta para bloquear toda posibilidad de que se vaya de mi lado—Perdóname… Perdóname…—Entierro mi cabeza sobre su pecho—Necesito que esto sea una pesadilla, ¡Dios! Esto debe ser una pesadilla, ¿Verdad, amor? Te juro que no sabia nada sobre lo de tu madre, cariño…. Cariño, por favor…

—Déjame ir, Aarón, esto se acabó…—Romina suelta sin ni siquiera verme a la cara—Ayer, ayer te di todo de mí, te dije que te amaba y joder…—Sus manos tocan su pecho por un momento.—Te dije cuanto te amaba y todo lo que me costó para dejar atrás mis cadenas, pero cuando Samuel me contó la verdad, quise morir, ¿Por qué no me matan mejor? ¡Acaben con mi maldita agonía y déjenme morir!

Mina agarra el anillo de nuestro matrimonio y se lo saca de golpe.

—¡No!—Gimo entre lágrimas—¡Yo no tengo nada que ver con esto!—Grito de nuevo sintiendo que mi alma se quiere salir de mi pecho—¡No me dejes! ¡Te lo imploro! Te… Te lo ruego…—Me arrodillo nuevamente delante de ella pero ahora me aferro a su cintura. La respiración de la mujer de mi vida se siente débil pero presiono mi cuerpo sobre el suyo para intentar retenerla a mi lado.

—Todos los que amo me traicionan, no eres más que una vaga ilusión que ya terminó…—Mis labios buscan con desespero los suyos, necesito besarla y hacerle entender que es mi mundo. Que lo siento por todo el daño que le causé pero que la necesito en mi vida. Mi piel choca con la suya logrando que todo mi cuerpo explote en enormes sensaciones.

Romina no me sigue el beso, está estética, inmóvil como si no tuviese vida, pero me aferro a la ilusión de que si le trasmito mi amor pueda perdonarme. Sé, sé que soy la persona que más daño le ha caudado; pero juro por mi vida que no sabía nada sobre la mierda que le hizo mi madre a la mía. No quiero dejarla ir, pero el sonido del metal de su anillo chocando contra el suelo me hace retroceder.

—Mi único pecado fue alejar a Hugo de ti,—bajo la cabeza para continuar hablando:—Te he amado durante seis años, en silencio, Romina, ¡En silencio! Mientras veía como le sonreías a otras personas mientras que yo solo estaba en las sombras de la relación de nuestros padres. Te vi amarlo con locura y lo odié por tener lo que yo quería. Me sentí egoísta cuando por fin pude tenerte y no quería que ese bastardo te robara de nuevo, quería una oportunidad, ¡Pero tú jamás me la darías!

—… —Ella está en silencio y ni siquiera es capaz de retener la mirada.

—Te amo y te juro por mi miserable vida que yo no tengo nada que ver con lo de tu madre, ¡Es que piénsalo! Tenía diez años cuando tu padre abandonó a tu madre, ¿Crees que un niño tuvo que ver con esta mierda?

Mi respiración se siente agitada, abro los ojos cuando veo con claridad sus pies retroceder alejándose así de mí—Quiero pensar con claridad, estoy tan heridas y confundida. Necesito tiempo para procesar todo esto—. Romina me mira por un par de segundos para luego abrir la puerta y huir de su propia habitación; mi mentón tiembla porque hasta ayer estaba tocando el puto cielo y ahora por culpa de mi madre estoy en el infierno. No puedo permitir esto.

Agarro el anillo de matrimonio de mi esposa y corro detrás de ella, Mina está bajando las escaleras rápidamente y no se detiene aunque su padre le esté gritando que no se puede marchar de esta forma. Estoy enojado, tan enojado porque me acabo de dar cuenta de algo.

Cuando yo tenía diez años fue cuando mi papá abandonó a mamá y se le acusó de traer a un bastardo al mundo, ¿Así que mi familia me rechazó porque pensaban que era hijo de su amante?

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