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La Patrona y sus Trillizos: El exesposo rogón romance Capítulo 158

Tras decir aquello, Erika intentó levantarse de las piernas de Valerio.

No obstante, apenas se había separado de él, sintió un jalón brutal que la hizo caer de regreso.

—Erika, dices que no me fuiste infiel, ¿cómo me lo pruebas?

Aún no se recuperaba del susto cuando la exigencia de Valerio sonó justo junto a su oído.

Erika no supo qué responder a tal tontería.

¿Cómo se lo probaba...?

Si ni siquiera había tenido el más mínimo acercamiento inapropiado con otro hombre.

¿Cómo se suponía que debía demostrar su inocencia?

No pudo evitar recordar todas las veces anteriores en las que Valerio le había insinuado con rodeos que se acostaba con otros.

—¿Tú qué pruebas tienes de que yo te engañé? ¡A ver, enséñamelas! —le devolvió Erika la pregunta sin achicarse lo más mínimo.

Aunque las humillaciones de Valerio ya no le destrozaban el corazón como en el pasado.

Ya que habían tocado el tema de nuevo, quería llegar al fondo del asunto.

¿Por qué se empeñaba tanto en afirmar que ella había tenido un amante...?

Erika lo clavó con una mirada desafiante, dejando claro que no lo dejaría en paz hasta que escupiera la verdad.

Sin embargo, Valerio se limitó a decir con pasmosa tranquilidad:

—No hay prisa. Esperaremos a que salgan los resultados de la prueba de paternidad.

Al escuchar eso, a Erika le brotó una enorme duda.

Su tono era tan confiado, como si tuviera el control absoluto de la situación.

¿De verdad tenía pruebas? ¿Pruebas de que se había estado revolcando con otros hombres?

¡Era imposible!

Ella, aparte de esa noche cuando él estaba borracho...

Solo se había acostado con Valerio en toda su vida.

Hasta donde podía recordar, ni siquiera había rozado un dedo con otro hombre.

Y mucho menos había convivido con una gran mayoría de ellos.

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