Erika se quedó un momento en silencio, luego asintió distraída y respondió con un tono apagado:
—Cristina, muchas gracias por venir hasta acá. Es solo que la situación entre él y yo es bastante complicada... no es lo que te imaginas ni lo que acabas de ver. En fin, es una larga historia.
Lo de hoy, tal vez fue solo Valerio dándole una mano por el simple hecho de ser su exesposa.
Después de todo, si la noticia de que terminaba en la cárcel llegaba a oídos del abuelo...
Su corazón no lo soportaría, y Valerio tampoco aguantaría los reclamos del viejo.
Cristina la miró, entendiendo a medias, y trató de consolarla:
—Está bien, Erika. Como sea, me quedo más tranquila sabiendo que estás bien. Sabía que tú no eras de ese tipo de personas, esas mujeres se pasaron de la raya...
La mirada de Erika se ensombreció y soltó un ligero suspiro:
—Así es la gente, a veces uno se gana enemigos sin darse cuenta... En fin, ya no hablemos de ellas. Cristina, puede que no vaya al estudio por un tiempo. Cuando regreses, dile a Luciano que le pase un mensaje a Adrián Lozano. Dile que por ahora estoy bien, que no se preocupe ni me busque, y por favor no le digas dónde estoy.
Al salir de ahí, todavía no sabía si Valerio la dejaría ir.
Si no podía irse por el momento y Adrián se enteraba de que Valerio la tenía retenida ahí...
Sumado a que Adrián ya sospechaba que Valerio había lastimado a sus padres, a saber qué locura podría cometer.
—Claro que sí, Erika —respondió Cristina, mientras observaba aquel enorme y lujosísimo baño, y continuó con evidente envidia—:
—Híjole, Erika, viendo todo este lujo... la verdad creo que te convendría más quedarte a vivir aquí. Aunque no entiendo bien qué onda entre el señor Ramírez y tú, pero...
Mientras hablaba, la mirada de Cristina se deslizó lentamente hacia el vientre de Erika:
—Si fuera yo, ni lo pensaba y me quedaba. Así, no solo estarías súper bien cuidada durante el embarazo, sino que podrías descansar como Dios manda. En resumen, trabajar tanto todos los días es una friega para ti. Y si a eso le sumas toparte con otras víboras como Vanesa y Lorena, está cañón...

VERIFYCAPTCHA_LABEL
Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Patrona y sus Trillizos: El exesposo rogón