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La doble vida de la esposa traicionada romance Capítulo 366

Manuel llegó a la oficina con el rostro desencajado, como si le hubieran arrancado el alma del cuerpo. Su secretario sostenía una tableta y tartamudeaba al intentar presentar el informe.

—Ve al grano —ordenó Manuel, masajeándose las sienes, con la voz cargada de frialdad.

—Señor Romano, alguien, eh... envió unas fotos de su esposa al correo corporativo. En cuanto las vi, las eliminé de inmediato. Écheles un vistazo.

Le tendió la tableta con cautela.

La imagen mostraba la entrada de un reservado en un restaurante elegante. En el centro, un hombre alto e imponente sostenía la mano de una mujer delicada. Sus cuerpos rozaban con demasiada familiaridad.

Aunque la foto estaba tomada por detrás, el contorno de esa mujer, con su larga cabellera cayendo como una cascada oscura, era la misma silueta que atormentaba los sueños de Manuel noche tras noche. Podría reconocer a Eliana incluso con los ojos cerrados.

En cuanto al hombre...

Aunque solo se veía su espalda, emanaba un aura de poder absoluto. Llevaba un traje oscuro, cortado a la medida y hecho a mano, cubierto por un abrigo elegante. Bajo la luz del restaurante, la tela reflejaba un patrón sutil y casi imperceptible de rosas y espinas.

Esa presencia imponente no podía ser Luis.

Las manos de Manuel comenzaron a temblar descontroladamente. Su peor temor acababa de materializarse.

César de Soto. Tenía que ser él.

En el correo, junto a la fotografía, venía adjunto un breve mensaje.

«Parece que la señora Romano tiene nuevo novio. Prefiero enviarle esto directamente a usted antes de que termine filtrándose en internet. No tengo intenciones de enemistarme con la familia Romano, simplemente creo que el señor no debería vivir en la ignorancia. Consideremos esto un favor entre futuros amigos».

—¿Rastrearon quién envió el correo? —preguntó Manuel, intentando mantener una fachada de calma, aunque su voz lo delató con un ligero quiebre.

—Es una cuenta secundaria recién creada, no es fácil de seguir. La dirección IP proviene de una red pública. Sin embargo, cambiamos de enfoque. Como la foto fue tomada desde el interior del reservado, asumimos que tiene relación con el entorno de la señora. Revisando los registros del restaurante, descubrimos que el Departamento de Arte organizó una cena en esa misma fecha.

Su secretario demostró su eficiencia al recopilar tanta información en apenas unas horas.

Quienquiera que estuviera detrás de esto, no tenía nada en contra de la familia Romano. De ser así, las fotos ya estarían circulando por toda la red. Su verdadero objetivo era Eliana.

Manuel soltó una carcajada amarga, mientras un brillo implacable se encendía en su mirada. ¿Querían usarlo como arma para destruir a Eliana? Se habían metido con el hombre equivocado.

Entrecerró los ojos y dictó la orden: —Ofrécele dinero y dile que compramos los derechos de exclusividad de esas fotos. Si vuelven a ver la luz, me aseguraré de que no vuelva a ver el amanecer.

—Y una vez que descubran quién es, encuéntrenle trapos sucios y destrúyanlo —añadió de forma letal.

Cualquiera que intentara hacerle daño a su Eliana tendría que vérselas con él.

Se quedó a solas en su oficina, paralizado en su silla durante un largo rato, hasta que por fin tomó una decisión.

Agarró el celular y realizó dos llamadas.

La primera fue para Luis: —Luis, dile al señor de Soto que estoy dispuesto a aumentar mi inversión en el proyecto del puerto de Valdemar. Necesito reunirme con él en persona.

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