Por supuesto que había escuchado los rumores sobre su amor de juventud. Pero ella estaba al otro lado del mundo, y él mismo le propuso matrimonio mirándola a los ojos, prometiéndole que la cuidaría y le daría un verdadero hogar.
Y ella le creyó.
Tras la boda, se esforzó por aprender arreglos florales, a preparar té y a cocinar; se adaptó a las estrictas reglas de la familia de su esposo y aguantó los malos tratos de su suegra. Cuidó de él y de todos, limando su propia personalidad hasta convertirse en la esposa más dócil y abnegada posible.
Ella siempre pensó que, si entregaba su corazón por completo, algún día lograría ganarse el de él, aunque fuera un poco.
Manuel se quedó desconcertado por su mirada: —No quise decir eso.
En su tono había una paciencia gastada: —Cuando termines tu berrinche, nos sentamos a hablar en serio.
Extendió la mano para tocarla: —No vuelvas a mencionar el divorcio.
Eliana retrocedió un paso, esquivando su contacto.
Volvió a guardar el documento en el sobre con un movimiento calculador: —No importa si no quieres firmar. Voy a presentar la demanda. Nos veremos en los tribunales.
Se dio media vuelta para subir las escaleras.
Manuel no aguantó más; se levantó de golpe y la agarró por la muñeca: —Eliana, no voy a aceptarlo.
La fuerza con la que apretó los dedos dejó en evidencia la furia que intentaba reprimir.
Eliana bajó la mirada hacia su piel, que ya comenzaba a enrojecerse, y dijo con una calma aplastante: —Puedes no aceptarlo. Pero a un juez no le va a importar tu opinión.
Retiró su brazo de un tirón y caminó con paso firme hacia las escaleras.
Al poner un pie en el primer escalón, se giró hacia él: —A partir de esta noche, duermes en el despacho.
Y sin más, entró a la habitación y cerró con seguro.
Manuel se quedó parado frente a la puerta durante mucho tiempo. Levantó la mano, dispuesto a tocar.
Pero la bajó.
Ya se le pasaría. En cuanto se le pasara el capricho, saldría de ahí.
Se dio la vuelta y se fue al despacho.


VERIFYCAPTCHA_LABEL
Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La doble vida de la esposa traicionada