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La doble vida de la esposa traicionada romance Capítulo 103

Al ver el salón lleno de pinturas, caligrafías y antigüedades, el instinto profesional de Eliana se activó y comenzó a observar cada pieza con detenimiento.

Cuando sus ojos se posaron en un vaso de aspecto antiguo y rústico que a simple vista no llamaba mucho la atención, su expresión volvió a tornarse extraña.

Esa cosa la había visto en la sala de estar de César de Soto cuando eran niños. En aquel entonces, ella era tan traviesa que solía usarlo para enjuagar sus pinceles. Pero César nunca, jamás, le había mencionado lo valioso que era ese objeto.

Manuel, al notar que Eliana había estado un poco tensa toda la noche, asumió que aún no se acostumbraba a ese tipo de eventos. Suspiró para sus adentros, pensando que en el futuro tendría que sacarla más a menudo para que se codeara con la alta sociedad.

En ese preciso momento, Esther Garza y Ricardo Garza entraron al salón. Esther vio a Manuel casi de inmediato. Desde el incidente en el hospital, Manuel la había tratado con una frialdad gélida.

Había intentado buscarlo varias veces, pero él siempre la evadía. Empezaba a preguntarse si había cruzado la línea con su berrinche.

Como había aprovechado que su hermano la llevaría al evento de esa noche, tenía planeado actuar tierna y sumisa con Manuel para ablandarlo.

Pero nunca imaginó que Manuel asistiría acompañado de Eliana. Era la primera vez que lo hacía.

Los celos consumieron su sentido común.

Respiró hondo, rodeó a Manuel y se acercó a Eliana con fingida familiaridad: —Eliana, ¿qué miras con tanta atención?—

Siguió la mirada de Eliana hasta detenerse en el objeto.

—Oh, ese es un Vaso de Talavera con Quetzalcóatl de la Época Virreinal. Dicen que originalmente era un par, pero lamentablemente uno se perdió durante los conflictos de la época. Este es el único que queda, una pieza única e invaluable. Jamás pensé que algo así estaría en la colección privada del Señor de Soto—.

Mientras hablaba, se acomodó un mechón de cabello con elegancia: —Si no fuera por la invitación del Señor de Soto hoy, la gente común jamás tendría la oportunidad de ver algo así en toda su vida—. Y le lanzó una mirada cargada de insinuaciones a Eliana.

Capítulo 103 1

Capítulo 103 2

Capítulo 103 3

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