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Adiós a la Esposa Perfecta romance Capítulo 427

Las palabras de Vera Ramos eran afiladas como navajas, directas al cuello de Ximena Chávez.

Pero Ximena no se movió un milímetro. Mantuvo su postura impecable, rebosante de clase, con una mirada imperturbable y una calma absoluta:

—He estado en laboratorios de genética tres veces y no tengo ningún problema en hacer una cuarta prueba.

—¡Confío plenamente en el hijo que crié! Mi hijo jamás pasaría por encima de la moral y los valores básicos para meterse con alguien ajeno durante su matrimonio.

—¡Y sobre todo, creo en Amaya! Ella jamás sería una mujer tan baja y sin principios.

—Pero si por un casual...

Ximena hizo una pausa y sus ojos perforaron a Vera, su voz volviéndose pesada como el acero:

—Si descubrimos que todas estas calumnias son un invento tuyo y que entre Amaya y Romeo no ha habido absolutamente nada...

—Tú, Vera Ramos, convocarás a la prensa, pedirás perdón de rodillas frente a todo el país y nos devolverás cada centavo que los Ortega te dimos. Devolverás las joyas, todos los regalos que recibiste desde que nació tu hijo, hasta el último peso de los cincuenta millones que Romeo te dio al divorciarse. ¡Todo, hasta el último centavo, volverá a la familia Ortega!

—Si aceptas las condiciones, ahora mismo llamo al equipo médico para que vengan y le saquen sangre al bebé y a Romeo aquí mismo.

Las palabras de Ximena cayeron como un cubo de agua helada, y el color abandonó por completo el rostro de Vera.

Las mandíbulas de las señoras presentes cayeron al piso. Solo podían observar a Ximena en un silencio sepulcral.

Nadie imaginaba que esta dulce y serena profesora escondiera unas garras tan afiladas.

Vera tartamudeaba, totalmente arrinconada:

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