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Adiós a la Esposa Perfecta romance Capítulo 408

Los dos asistentes de Valeria permanecían de pie a sus costados, inexpresivos como estatuas, lo que solo aumentaba su actitud altanera.

Amaya se acercó con cortesía y colocó la taza frente a ella.

—Directora Valeria, su café.

Valeria ni siquiera se dignó a mirarla. Apenas giró un poco el rostro y levantó la taza sujetándola delicadamente por el asa.

Dio un sorbo diminuto e, inmediatamente, frunció el ceño con disgusto, golpeando la taza contra la mesa.

—Diseñadora Amaya, ¿esta es la forma en la que reciben a sus clientes importantes?

Amaya no perdió la compostura y la miró con serenidad.

—Directora Valeria, el café está preparado exactamente como lo pidió: sin azúcar y con leche. ¿Puedo saber qué es lo que no le agrada?

Valeria soltó una risa irónica, mirándola de forma amenazante.

—Se supone que eres el talento principal del Estudio Eje, que eres supuestamente una maravilla de la eficiencia. Sin embargo, te tomó una eternidad preparar un simple café. Me hace dudar mucho de tu verdadero potencial.

Amaya sintió cómo la sangre le empezaba a hervir.

Esa mujer era insoportable. Quedaba claro que no estaba ahí para hablar de negocios, sino para humillarla.

No obstante, la idea de asegurar un proyecto premier valuado en cientos de millones de dólares —el salto más importante en su carrera como arquitecta— la hizo contenerse.

Cerró los ojos un instante y apretó las manos debajo de la mesa.

—Directora Valeria, el diseño se demuestra con resultados y creatividad, no con la velocidad al preparar un café. Al final del día, mi labor principal no es la de barista. ¿Qué le parece si vamos al grano y hablamos del proyecto?

—¡No seas insolente!

Valeria frunció el ceño con furia y empujó la taza bruscamente.

Capítulo 408 1

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