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Te Toca Suplicarme A Mí, Señor Heredero romance Capítulo 90

Al entrar del brazo de Julio, el recuerdo de lo que sucedería esa noche la asaltó, y apretó con fuerza el brazo de su hermano.

—¿Qué pasa? —preguntó Julio, mirándola de reojo.

Lucía negó con la cabeza...

Acababa de recordar la desesperación y la humillación que había sentido en su vida pasada esa misma noche.

Hoy, Jimena anunciaría públicamente su identidad como embajadora de la organización benéfica de Estados Unidos.

Para entonces, hasta Don Ricardo y Doña Leonor la aceptarían en su círculo.

Al recordar a esa versión de sí misma, cegada por el amor, Lucía sintió una punzada en el corazón.

Respiró hondo para calmar su expresión antes de adentrarse en el salón con Julio.

Apenas cruzó las puertas, vio a Don Ricardo y Doña Leonor conversando animadamente con el señor Beltrán y su esposa. Los señores García también ya estaban presentes.

Tal como ocurrió en su vida pasada, Lucía se acercó a saludar a los mayores uno por uno.

—Lucía, te ves hermosísima —elogió la señora Beltrán con sinceridad—. Qué maravilla es la juventud, tienes una piel de porcelana. ¡Qué bendición es tener una hija! Es tan hermosa como un ángel. No como mi muchacho, que es un dolor de cabeza...

Dijo esto lanzándole una mirada de soslayo a Gustavo Beltrán.

Solo tenía un hijo, y era un hombre frío y reservado.

En ese sentido, la señora Beltrán envidiaba profundamente a la señora García.

—Señora García, de verdad envidio su suerte. Tuvo la bendición de tener un hijo y una hija, no como yo...

La señora García respondió con una sonrisa:

—Pero si Gustavo es un joven tan brillante, vale por dos. Yo soy la que la envidia a usted, señora Beltrán.

Ambas mujeres continuaron intercambiando halagos mientras Doña Leonor sonreía por cortesía a su lado.

En ese momento, un leve murmullo se extendió desde la entrada del salón de banquetes.

El ministro Zavala y su esposa voltearon a ver: Víctor Jiménez y Margarita acababan de llegar, acompañados de una joven.

Alguien comentó en voz baja:

—¿La chica que los acompaña es la señorita Jiménez? Pues no es la gran cosa.

—No, esa no es. Yo he visto a la señorita Jiménez, y es muchísimo más bella...

Capítulo 90 1

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