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Te Toca Suplicarme A Mí, Señor Heredero romance Capítulo 491

—¿Tienes tiempo para hablar un momento? —preguntó Salvador.

La verdad era que Lucía no tenía muchas ganas de hablar, pero asintió de todos modos.

Los tres buscaron una mesa junto a la ventana.

Notando que tenían cosas que discutir, Leticia le preguntó a su novio:

—¿Qué vas a tomar? Yo iré a pedirlo.

Lucía iba a ofrecerle, por cortesía, uno de los cafés que ya tenía, pero Salvador se adelantó:

—Un latte matcha, por favor.

Lucía apretó un poco los dedos alrededor de los vasos y no dijo nada.

Leticia le regaló una sonrisa dulce. —Enseguida vuelvo.

Salvador le devolvió la sonrisa.

Un leve rastro de melancolía atravesó el pecho de Lucía, pero rápidamente logró calmar esa emoción hasta sentirse en paz.

Una vez que Leticia se alejó, Salvador habló con cuidado:

—Sobre la promesa que hicimos antes...

—No te preocupes —lo interrumpió Lucía.

Observó a Leticia a lo lejos; llevaba una cola de caballo impecable y desprendía una vitalidad radiante. Lucía recordaba haber escuchado que apenas llevaba un año de graduada, estaba en la mejor etapa de su vida.

—Se nota que de verdad estás enamorado de ella, ¿cierto?

Salvador asintió y explicó en voz baja:

—Al principio solo me atraía porque era muy tierna, pero al convivir, me di cuenta de que conectamos muy bien en todo. Tiene un corazón puro y muy noble, incluso ha rescatado varios animalitos... Ahorita te la presento bien...

—No es necesario —dijo Lucía, forzando una sonrisa tenue—. Así estamos bien. Con que seas feliz, eso me basta para no sentir tanta culpa.

Lo que realmente preocupaba a Lucía era si Alejandro Zavala le había puesto algún obstáculo difícil de superar. —¿Tu primo te ha estado tratando bien?

—Sí —respondió Salvador—. Ha enviado personas a ayudarme constantemente. Incluso dijo...

Alejandro le había dicho que, si Julio era capaz de hacer algo, él definitivamente también podía. Pero como Julio era el hermano de Lucía, a Salvador le daba vergüenza citarlo textualmente.

Prefirió cambiar de tema:

—Tengo una media hermana que es un poco caprichosa. Leticia intentó invitarla a salir y, para mi sorpresa, Paola no la rechazó. Parece que todo está tomando un buen rumbo.

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