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Te Toca Suplicarme A Mí, Señor Heredero romance Capítulo 136

Lucía se dio cuenta de que Alejandro ya había llegado, pero bajó la mirada y fingió que no lo había visto.

Con un asiento vacío de por medio, ambos se mantuvieron en absoluto silencio.

Poco después, Lucas Paredes llegó y se sentó justo en medio de los dos. Primero saludó a Alejandro con gran entusiasmo, y luego giró hacia Lucía con tono sarcástico:

—¿Desde cuándo los García mandan a alguien que no sabe nada de negocios a una junta como esta?

—Y a ti qué te importa —le respondió Lucía con frialdad.

—Tú... —Lucas apretó los dientes. No sabía en qué momento Lucía había empezado a tratarlo como basura. En el pasado, con tal de acercarse a Alejandro, ella era puro encanto y hasta le decía "Lucas, querido".

Pero ahora ya ni siquiera se molestaba en fingir.

Incluso cuando fue a buscarla a su casa, ella se negó a recibirlo.

Lucas supuso que, como no la había apoyado en su guerra contra Jimena por el amor de Alejandro, Lucía se estaba desquitando con él.

Con ese pensamiento en mente, Lucas bajó la voz y siseó:

—Como ya no puedes tenerlo, ¿te pones a hacer berrinches, eh? Entre más te portes así, más asco le vas a dar a Alejandro.

—Me da igual.

Lucía le escupió esas palabras como si fueran hielo. Lucas se quedó mudo de la rabia.

Del otro lado, Alejandro fingía revisar unos documentos. Escuchó perfectamente la conversación, pero no mostró la más mínima reacción.

Gustavo Beltrán fue el último en llegar.

Entró justo cuando la sesión estaba por comenzar.

La junta estaba dirigida por funcionarios del gobierno. Como los reportes financieros del Grupo Zavala lideraban el mercado y Alejandro era una figura de poder con una presencia imponente y elegante, varias burócratas no dejaban de lanzarle miradas coquetas. Lucía, por su parte, solo levantó la cabeza y ofreció una sonrisa diplomática cuando mencionaron al Consorcio García.

Una vez terminada la junta.

Lucía salió al pasillo, caminando en medio de la multitud.

El día estaba hermoso, pero justo cuando Lucía empezaba a bajar las escaleras de la entrada, sintió un empujón brutal por la espalda. Era Lucas.

El golpe la desestabilizó por completo. Con los tacones altos, sus pies resbalaron un par de escalones sin que pudiera frenar. Al llegar al tercer escalón, sintió un dolor punzante en el tobillo. Pero lo peor fue cuando levantó la vista y vio que Alejandro, alertado por el ruido, se había volteado.

Por la inercia del golpe, ella iba directo hacia él, y si no hacía nada, terminaría cayendo de lleno en sus brazos.

Todo pasó en una fracción de segundo, y Lucía palideció de terror.

Delante de todos esos empresarios, no pensaba tocar a Alejandro ni por error. Apretó los puños, giró su cuerpo con violencia y clavó la punta del pie en el suelo, desviando su trayectoria para evitar el impacto con él.

Capítulo 136 1

Capítulo 136 2

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