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Te Toca Suplicarme A Mí, Señor Heredero romance Capítulo 126

Los presentes estallaron en carcajadas.

Lucía se limitó a esbozar una sonrisa irónica.

—Es el día más importante en la vida de mi hermano, obvio tengo que poner atención a cada detalle. Lo que no sé, simplemente lo busco en internet y ya.

—Nadie me cuida como mi hermanita —dijo Julio, acariciándole la cabeza, genuinamente conmovido.

Lucía sonrió y se excusó para ir al baño. Una vez a solas, llamó a Alicia Cisneros.

—Alicia, busca la forma de reportar de forma anónima a Maribel Quintana, la recepcionista del Gran Hotel Zavala. Asegúrate de que mañana no tenga permitido poner un pie en el hotel.

...

A las ocho de la noche, Margarita de Jiménez escogió algo de fruta fresca en la cocina, la lavó y subió a la habitación de su hija.

Jimena estaba absorta en un libro. Al ver entrar a su madre, lo cerró con cuidado.

—Mamá.

Al verla tan serena y perfecta, Margarita sonrió relajada.

Mientras los hijos de las familias ricas desperdiciaban sus vidas en fiestas y excesos, solo su hija tenía la elegancia y la disciplina de cultivar su mente. No era de extrañarse que Alejandro Zavala estuviera tan cautivado por ella.

—¿Te interrumpo?

—No —Jimena negó con la cabeza y se levantó para recibir el plato de fruta. En ese momento, notó que su abuela, Doña Beatriz Jiménez, también entraba a la habitación.

—Abuela, ¿pasó algo?

—La boda de Julio García es mañana, y la familia Jiménez no recibió invitación —dijo Doña Beatriz, sin ocultar su molestia—. Pero bueno, es mejor así. Con que vayas tú, es suficiente. Asegúrate de vestirte muy elegante, no dejes que esa chiquilla te opaque.

Capítulo 126 1

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