Entrar Via

¡Oops! Casada con el chico equivocado romance Capítulo 376

—Sani, vete a descansar —Sandro apenas terminó de decirlo cuando Sania, sin fuerzas, se desmayó.

Llevaba demasiado tiempo sin dormir bien. Después de tanta tensión, en cuanto se relajó un poco, su cuerpo se apagó.

No estuvo inconsciente mucho. Por el embarazo, los doctores tampoco se atrevían a medicarla. Cuando abrió los ojos, ya era al día siguiente.

Tatiana estaba junto a la cama.

—¡Sani, despertaste!

Sania asintió.

—Taty… ¿qué hora es?

—Apenas las seis —dijo Tatiana con voz suave—. Duerme un poquito más. Ayer el doctor dijo que estabas agotada. Yo los mandé a todos a casa. Tranquila… tu esposo está bien. Acabo de ir a verlo.

Tatiana sabía qué era lo único que a Sania le importaba, y lo dijo de inmediato.

Sania respiró un poco mejor.

—Gracias, Taty. ¿Te quedaste toda la noche? Ya me siento mejor… quiero verlo.

Tatiana la acompañó.

En terapia intensiva solo se oía el zumbido parejo de las máquinas.

Evaldo yacía en una cama blanca, con una mascarilla de oxígeno cubriéndole la cara de rasgos marcados.

Ese hombro ancho que antes le daba calma ahora estaba envuelto en vendas gruesas, y por debajo se notaba una mancha oscura, roja, que dolía de ver.

Sania, con cubrebocas, levantó la mano como para acariciarlo, pero al final dejó los dedos sobre el dorso de su mano.

Estaba helada. Sania la apretó con fuerza.

—Amor… despierta, ¿sí? Oti y Ammie te extrañan. Quieren oírte hablar.

—Despierta… y yo ya no voy a ser caprichosa. No me voy a enojar contigo… ¿sí?

—Con tal de que despiertes, hago lo que quieras —su voz salió como un ruego.

Pero él seguía atrapado en algún lugar, sin abrir los ojos. Aun así, la línea verde del monitor subía y bajaba: él seguía luchando.

El dolor le llegó fino, filoso, desde el centro del pecho, y se le metió por todo el cuerpo.

Sania se llenó los ojos de lágrimas, pero no quiso soltar ni un sollozo, como si le diera miedo que él la oyera.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: ¡Oops! Casada con el chico equivocado