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La Guerra de Karina: Mi Destino es Mío romance Capítulo 198

—Florencia, estás haciendo muchas preguntas esta noche.

Karina se dio la vuelta, lista para dormir.

Preguntas hipotéticas como “y si…”, “supongamos que…” o “imaginemos que…” no eran más que conjeturas y prejuicios personales.

Estaba bien pensar en ellas por puro aburrimiento, pero no había que dejarse llevar por la ansiedad y las suposiciones antes de que la otra persona hubiera mostrado el más mínimo interés.

Florencia la abrazó del brazo, impidiéndole dormir, y le suplicó con voz melosa:

—Anda, dime. Quiero saber qué pasaría si el profesor Solano se enamorara de ti de verdad.

Karina no paraba de bostezar, su voz sonaba baja y cansada.

—Pues que se controle, porque a los que les gusto no les va nada bien.

***

Hasta bien entrada la noche, Fabio no llegó a casa, tambaleándose por el alcohol.

Al entrar, vio que Selena aún no se había acostado. Estaba sentada en un rincón del sofá, viendo la televisión, esperándolo.

La noche era apacible. Su frágil figura acurrucada en el sofá, llorando mientras veía la serie, despertaba compasión.

—Hermano, ya regresaste.

Selena se acercó a él en pantuflas y notó el fuerte olor a alcohol.

Entornó los ojos… La oportunidad había llegado.

—Hermano, ¿bebiste? ¿Te sientes mal? Siéntate, voy a prepararte un caldo para la cruda.

Fabio la tomó de la muñeca y la hizo sentarse a su lado.

—Tengo algo que decirte.

Fabio sacó dos fotos de su bolsillo y las puso frente a Selena.

Selena se hizo la tonta. Aunque sabía perfectamente de qué se trataba, su expresión era de desconcierto.

—Hermano, ¿qué… qué significa esto?

Fabio no la miró.

—Ya investigué a estos dos hombres, ambos son buenas opciones. Reúnete con ellos en estos días y luego dime con cuál te llevas mejor.

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