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La Guerra de Karina: Mi Destino es Mío romance Capítulo 104

Excepto por Selena y Caro.

En cuanto Patricia se sentó, insistió:

—Lo golpeó tan feo que ahora tiene que pedirle perdón de rodillas.

El director Lemus intervino:

—Disculparse es imposible, pero podemos pagar.

Sebastián dijo:

—¿Quién necesita su pinche dinero?

Simón replicó:

—Ni siquiera queremos dárselo, ¿verdad, Diego?

Diego estaba desparramado en la silla como si no tuviera huesos, y su voz sonaba igual de floja.

—Si quieren darme dinero, está bien. Pero si esperan que yo pague... olvídense, no hay trato.

Orlando perdió la paciencia:

—Entonces, ¿para qué tanto rollo? ¡Que ese tal Solano se disculpe y ya!

Diego miró a Ariel con una sonrisa.

—Y usted qué opina, profesor Solano?

Karina no sabía hasta dónde llegaría Diego por ella y Ariel.

Pero si la solución para terminar esa farsa era que Ariel se arrodillara y pidiera perdón, de ninguna manera lo permitiría.

El problema había empezado por ella; si alguien tenía que humillarse, sería ella.

Karina contenía su frustración.

Estaba a punto de decir «imposible», cuando Ariel reaccionó.

Él esbozó una leve sonrisa y, con toda calma, levantó el vaso de la bebida que tenía enfrente.

Levantó la vista y le preguntó a Diego:

—¿Quieres un trago?

La expresión de Diego se volvió seria de repente, e incluso su postura se enderezó.

Con voz firme, dijo:

—La directora Karina y el profesor Solano forman parte del Consorcio Panamericano. No crean que pueden venir a intimidarlos así como si nada.

—Si siguen con esto, investigaré a fondo.

Capítulo 104 1

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