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La Guerra de Karina: Mi Destino es Mío romance Capítulo 169

Incluso sentía que cuando Caro la llamaba «mamá», era como una cadena que la ataba a Fabio y a Selena...

Fabio escuchó a Karina salir de la habitación y la siguió.

Karina estaba de pie junto a la ventana, con la mirada perdida en la distancia.

Tenía la nariz recta y los labios pálidos. El perfil de su rostro tenía líneas suaves, pero con un matiz de frialdad.

Su relación y su matrimonio habían cambiado drásticamente, pero había algo que nunca había cambiado.

Bastaba con que Karina estuviera allí, en silencio, sin discutir con él, para captar su atención y despertar su amor.

Fabio se acercó. Al oír sus pasos, Karina bajó la vista un instante y luego giró la cabeza.

—¿No vas a descansar un poco? —le preguntó Fabio con calma.

—No puedo dormir —respondió Karina, con el mismo tono sereno—. Estaba recordando algo.

Fabio esperó a que continuara.

Nunca imaginó que la siguiente frase de Karina desataría un torbellino en su mente, que con tanto esfuerzo había logrado calmar.

—El bebé que sobrevivió de las otras dos embarazadas que estaban en la misma tienda de campaña que yo... el que investigaste en su momento, ¿cómo está?

El rostro de Fabio cambió drásticamente, primero palideció y luego adquirió un tono ceniciento.

Bajó la cabeza y buscó en sus bolsillos un cigarrillo y un encendedor.

—¿Por qué preguntas eso de repente?

—Supongo que ver a Caro sufrir me ha hecho... recordar cosas.

Karina no apartaba la vista de Fabio.

Fabio se puso el cigarrillo en la boca, pero no lo encendió.

—Nunca lo investigué. No sé si sobrevivió.

—Antes me dijiste que su abuelo materno se lo había llevado.

A Fabio le tembló la mano y, en lugar de encender el cigarrillo, casi se quema el pelo.

Cerró el encendedor y se quitó el cigarrillo de la boca.

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