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La Guerra de Karina: Mi Destino es Mío romance Capítulo 128

—¡Fabio! —Selena se aferró al brazo de él.

Fabio volvió en sí y la miró.

Selena, como una mujer celosa, frunció el ceño con disgusto y dijo:

—No la mires. Se acostó con Ariel.

Esa última frase fue muy efectiva.

Más que la humillación profesional, a Fabio le dolía la vergüenza que Karina y Ariel le habían hecho pasar juntos.

La mirada de Fabio se endureció.

Selena tomó su propia cuchara y le dio a Fabio un poco de helado...

Justo en ese momento, Karina, que llegaba a la entrada de la tienda, vio la escena.

Se detuvo un instante.

Maldijo en voz baja y desvió la mirada con indiferencia.

Después de todo lo que había pasado, si todavía se dejaba afectar por Fabio y Selena, sería una completa inútil...

Karina, acompañada de Florencia, entró con total naturalidad, riendo y charlando, y pidió su helado.

Florencia no se dio cuenta de la presencia de los otros tres hasta que estuvo dentro.

Parecían una familia.

Selena, con una expresión de felicidad, se acurrucaba en el hombro de Fabio, dándole helado en la boca, y él lo aceptaba.

Era repugnante.

—Karina, ya no puedo comer —los ojos amables de Florencia se tiñeron de enfado.

La expresión de Karina era fría y serena.

—Si tú no comes, yo sí.

Pidió un sabor de mangostán y lima.

Se sentó en una mesa un poco alejada de ellos.

Caro no pudo evitarlo y se giró para mirar a Karina.

Recordó que el día anterior en la escuela, la persiguió llamándola «mamá» y ella ni siquiera le hizo caso, solo tenía ojos para Melisa. Se sentía muy resentida.

Saltó de la silla, se acercó a Karina y, sin rendirse, le preguntó:

—¿De verdad prefieres a Melisa y no a mí?

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