[¿Karina abandona a su propia hija para ir a hacerla de mamá con la hija de otro? ¿Tendrá algo mal en la cabeza?]
[¿Por qué todos culpan a Karina? En el evento familiar, Caro presentó a otra mujer como su mamá delante de todos. ¿Acaso no fue con el permiso de Fabio?]
[Tengo unos videos que si los vieras, te garantizo que no volverías a defender a Karina…]
~
Selena salió de bañarse, vistiendo a propósito un vestido largo, holgado y cómodo.
Llevando el botiquín, fue a la habitación de Fabio.
Fabio se estaba poniendo ropa de casa.
Aunque tenía varios moretones, su físico seguía siendo un deleite para la vista.
Sus músculos, delgados pero definidos, se veían firmes y bien proporcionados.
¡Y pensar que Karina había tenido un cuerpo así durante seis años!
Selena sintió una punzada de odio.
Se mordió el labio con coquetería y se acercó a Fabio.
—Fabio, vine a curarte.
Después de lo que había pasado entre ellos, Fabio ya no se molestó en ocultarse y se vistió con normalidad.
—Más tarde le pediré a una de las empleadas que lo haga.
—Fabio, no me hagas preocuparme, ¿quieres?
Los ojos de Selena se enrojecieron.
Fabio no podía rechazar a una mujer que lo miraba con tanta devoción.
Accedió y se sentó dócilmente en el borde de la cama.
Selena le aplicó la pomada con cuidado, evitando las heridas.
Tenía el ceño fruncido y sus ojos almendrados siempre estaban al borde de las lágrimas.
Su angustia era palpable.
Fabio, al compararla con la frialdad y crueldad de Karina, se sintió conmovido por un momento. Tomó las manos de Selena y las envolvió en las suyas.
—Seli, todavía tengo cuentas pendientes con Karina… Lamento que tengas que pasar por esto.
Selena asintió comprensivamente.
Había venido esa noche precisamente para escuchar esas palabras de Fabio.

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