—Averigua quiénes vivían en las casas vecinas a la nuestra hace veinte años. Necesito saber especialmente si alguna niña residía en esa zona en ese entonces.
Esa misma noche, un nuevo hashtag irrumpió en las tendencias sin previo aviso, colocándose en el número uno en cuestión de minutos.
[Heredero del Grupo Romano en romance clandestino]
Inmediatamente después, una avalancha de titulares similares inundó las redes:
[¿El heredero de los Romano le es infiel a su esposa? ¿La amante está embarazada?]
[Escándalo en la alta sociedad: La esposa legítima sufre en silencio mientras la amante presume su victoria]
[¿El matrimonio de los Romano es una farsa?]
Las fotos estaban ligeramente borrosas, pero el ángulo era letal.
Se veía a un hombre y una mujer frente a la puerta de la habitación del hospital. Los rostros estaban lo suficientemente cerca para parecer íntimos, la postura sugería un abrazo, y había un círculo rojo en la imagen remarcando el evidente embarazo de ella.
Mentiras mezcladas con verdades, envueltas en titulares diseñados para escandalizar.
Los internautas se abalanzaron sobre la noticia.
Algunos solo querían chisme, otros elegían bandos, otros inventaban teorías de conspiración... la indignación y el morbo se dispararon.
Para echar más leña al fuego, alguien desenterró un artículo de hace un mes:
[¡Manuel Romano, heredero del Grupo Romano, visto a altas horas de la noche en el aeropuerto, recibiendo a una misteriosa mujer con un enorme ramo de lirios!]
La foto que acompañaba al artículo era, efectivamente, la de aquella noche.
Con la luz amarillenta del aeropuerto, el perfil del millonario se veía serio y frío, mientras que la silueta de la mujer permanecía enigmática.
En su momento, la noticia había pasado desapercibida como un chisme más de ricos.
Pero ahora, al poner la foto del aeropuerto junto a las del hospital, todo cobraba un sentido oscuro y perturbador.
Sumado a esto, aparecieron los clásicos "informantes anónimos" que detallaban fechas, horas y conexiones entre los involucrados, relatando todo con tanta precisión que parecía que habían estado respirándoles en la nuca.
La sección de comentarios se convirtió en un campo de batalla.

VERIFYCAPTCHA_LABEL
Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La doble vida de la esposa traicionada