—Si nos vemos ahora, es fácil que alguien nos descubra. Ten un poco de paciencia por un tiempo.
Don Octavio miró a Regina, que estaba de pie frente a él. Hoy no llevaba una gota de maquillaje; vestía un suéter largo y holgado, y unos zapatos planos y suaves de color piel. Su apariencia sencilla y pulcra resultaba refrescante.
Al ver que Regina había cambiado repentinamente de actitud, que ya no era quisquillosa con el trabajo y estaba dispuesta a empezar desde abajo, don Octavio se sintió muy satisfecho.
—Ir a foguearte un poco te hará bien. Entonces ve a la casa de subastas de la familia y toma un puesto administrativo —asintió don Octavio. En el fondo, todavía pensaba en el bienestar de su nieta; le estaba asignando un trabajo que no era agotador, que estaba relacionado con su carrera, y desde el cual Regina podría aprovechar para reconstruir gradualmente su red de contactos.
Los clientes que frecuentaban la casa de subastas eran todos de la alta sociedad. Si Regina lograba calmarse, enfocarse y pulirse durante tres o cinco años, seguramente sería capaz de liderar proyectos importantes en el futuro.
Él ya había decidido empezar a buscar a su heredero definitivo. Originalmente, la balanza de su corazón se inclinaba hacia Eliana, pero este cambio repentino en Regina lo hizo decidir esperar y observar un poco más.
Al final del día, la sangre tira, y no había nada como su propia descendencia.
Al escuchar la asignación, Regina torció ligeramente los labios. Aunque sabía que su abuelo no le daría un cargo de alto nivel, en el fondo albergaba la pequeña esperanza de que al menos la nombrara ejecutiva de cuentas, por mucho que menospreciara ese puesto.
Ahora, solo le quedaba depender de Damián.
Pensar en Damián la ayudó a calmarse. Cuando llegara el día de hacer pública su relación, disfrutaría viendo la cara de asombro de su abuelo y las miradas llenas de envidia de todas sus falsas amigas.
Aunque seguía insatisfecha, no dejó que se notara en su rostro.
—Gracias, abuelo. Este puesto encaja muy bien con mi formación. Estoy segura de que aprenderé mucho allí.

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