Al menos eso era lo que él creía, porque lejos estaba de saber lo que aún les esperaba.
Durante algunos minutos, Victoria permaneció junto a Adrián y los niños intentando convencerse de que, ahora sí, podía bajar la guardia, aunque su cuerpo parecía haberse quedado atrapado en una tensión que no desaparecía con la misma facilidad con la que habían desaparecido las esposas de Daniel tras la puerta de la patrulla.
Camille seguía pegada al costado de Adrián, Mathis no soltaba su mano y Eduardo permanecía cerca mientras uno de los hombres de seguridad terminaba de hablar con Clara para explicarle dónde se encontraban y que su hijo estaba a salvo, de modo que Victoria trató de concentrarse únicamente en ellos y en la necesidad de que cada uno continuara siendo revisado por los paramédicos.
—Primero los niños —pidió cuando uno de los médicos se acercó para revisar también su estado—. Ellos estuvieron dentro del vehículo cuando chocamos.
Adrián la miró de inmediato.
—Y tú también.
Victoria iba a responder algo para tranquilizarlo, pero en ese momento una molestia en la parte baja del vientre la obligó a guardar silencio y llevar una mano hacia esa zona de manera instintiva.
No fue un dolor insoportable, aunque sí lo bastante diferente para que Adrián lo notara.
—¿Qué pasa?
—Nada, creo que solo es por el golpe.
La respuesta no lo convenció.
—Victoria.
Ella evitó mirarlo durante unos segundos porque sabía perfectamente lo que aquella expresión significaba: Adrián ya estaba intentando controlar el miedo antes de que pudiera convertirse en algo peor.
—Estoy cansada, eso es todo.
El paramédico volvió a acercarse y esta vez Victoria no protestó cuando le pidió sentarse, mientras Adrián permanecía junto a ella con una mano sobre su hombro y otra todavía al alcance de Camille y Mathis, como si necesitara mantener algún contacto con todos al mismo tiempo para convencerse de que realmente estaban ahí.
La revisión comenzó con preguntas sencillas sobre el choque, el embarazo y cualquier dolor que hubiera sentido después del impacto, pero la expresión del paramédico cambió ligeramente cuando Victoria mencionó la presión en el vientre.
—Necesitamos llevarla al hospital para una valoración completa.
Adrián levantó la mirada.
—¿Por qué?
—Porque está embarazada y tuvo un accidente, además de un nivel de estrés considerable, así que no conviene asumir que todo está bien solo porque no tenga una lesión visible.
Victoria sintió que el miedo regresaba de una forma distinta.
—¿Puede ser algo grave?
—No puedo decirlo aquí, pero precisamente por eso necesitamos revisarla cuanto antes.
Adrián intentó mantener la calma, aunque Victoria vio cómo su mandíbula se tensaba mientras miraba hacia los niños y después nuevamente hacia ella.
—Nos vamos todos.
—Adrián, los niños también tienen que ser revisados.
—Por eso dije todos.
Uno de los hombres de seguridad se acercó para informar que Clara estaba en camino y que Regina también había pedido noticias, pero Adrián apenas asintió mientras ayudaba a Victoria a incorporarse.
Camille se acercó enseguida.
—¿Mamá está enferma?
Victoria negó con suavidad y le acomodó el cabello.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: De esposa sustituta a la obsesión del CEO
Hola...
Porque sale que son gratis y los cobran de todas maneras...
Si cobran por las novelas, aunque el precio sea menor que las otras apps, mínimo deberían estar los diálogos completos, se salta partes importantes de la conversación en todos los capítulos, deberían revisar eso....