Adrián no podía saber cuánto tiempo necesitarían para conseguirlo, pero aquella promesa continuó acompañándolo durante la noche mientras Victoria descansaba, los niños dormitaban cerca y el hospital comenzaba a recuperar una tranquilidad que contrastaba demasiado con todo lo que habían vivido unas horas antes.
A la mañana siguiente, el médico confirmó que el riesgo había disminuido considerablemente y que los nuevos controles del bebé seguían siendo favorables, aunque decidió mantener a Victoria ingresada un día más debido a sus antecedentes y al impacto del accidente.
Ella aceptó sin discutir, principalmente porque Camille y Mathis habían despertado varias veces durante la noche y Victoria había comprendido que no era la única persona de aquella familia que necesitaba detenerse antes de fingir que podía regresar inmediatamente a la normalidad.
Un agente llegó a media mañana para hablar con Adrián sobre Daniel, quien permanecía bajo custodia mientras se acumulaban declaraciones, evidencia relacionada con los ataques y todo lo ocurrido durante el secuestro.
—Necesitaremos hablar con su esposa cuando los médicos lo autoricen, pero no tiene que ser hoy.
Adrián miró hacia Victoria antes de responder.
—No lo será.
Victoria escuchó desde la cama.
—Adrián.
Él se volvió.
—No estoy decidiendo por ti, estoy diciendo que no vas a declarar mientras un médico te mantiene hospitalizada después de un accidente.
Ella sostuvo su mirada durante unos segundos antes de asentir.
—Eso sí puedo aceptarlo.
El agente informó también que varios de los hombres que habían trabajado para Daniel estaban siendo identificados y que algunos habían comenzado a colaborar después de comprender la situación en la que se encontraban, aunque la noticia que terminó alterando a Victoria llegó cuando preguntó por las personas heridas durante el ataque a la estación.
—Laura sobrevivió a la cirugía —respondió Adrián—, sigue delicada, pero los médicos creen que las próximas horas serán importantes.
Victoria cerró los ojos.
Había demasiadas emociones mezcladas alrededor de aquel nombre como para reducirlas a una sola, porque Laura la había traicionado antes de quedar atrapada por Daniel, pero también había intentado corregir lo que hizo y terminó recibiendo un disparo durante el ataque que permitió su secuestro.
—Quiero verla cuando pueda.
Adrián no intentó disuadirla.
—Cuando los médicos de ambas lo permitan.
Camille, que dibujaba sentada cerca de la ventana, levantó la cabeza al escuchar el nombre.
—¿Tu amiga está herida?
Victoria dudó antes de responder.
—Sí, pero la están cuidando.
—¿El señor malo también le hizo eso?
—Las personas que trabajaban con él la lastimaron.
La niña volvió a mirar su dibujo sin añadir nada, aunque unos minutos después preguntó si Daniel podía mandar a alguien desde donde estaba detenido.
Adrián se acercó y se agachó junto a ella.
—Ahora hay policías investigando a las personas que lo ayudaron y nosotros también vamos a cambiar algunas cosas para estar más seguros, pero no quiero que pases todo el día pensando que alguien va a venir.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: De esposa sustituta a la obsesión del CEO
Hola...
Porque sale que son gratis y los cobran de todas maneras...
Si cobran por las novelas, aunque el precio sea menor que las otras apps, mínimo deberían estar los diálogos completos, se salta partes importantes de la conversación en todos los capítulos, deberían revisar eso....